De la alegría al desencanto

Me llevé muchos años viendo como giraban y giraban las “escalecitas” de Pepe, en la calle Manuel Villalobos, junto al vulgarmente conocido Colegio de los Moros, viendo como padres  e…

Me llevé muchos años viendo como giraban y giraban las “escalecitas” de Pepe, en la calle Manuel Villalobos, junto al vulgarmente conocido Colegio de los Moros, viendo como padres  e hijos disfrutaban  cada día con sus vueltas llenas de música y de alegría, sobre todo los sábados  y los domingos. Desde el Arco de la Macarena hasta la barriada de Pino Montano, cuántos niños han pasado por dichas “escalecitas”, disfrutando de esos minutos de felicidad…

Pero desgraciadamente la alegría que  desprendían sus cientos de bombillas con sus juegos de colores, quedaron una madrugada maldita, apagadas para nunca más poder alumbrar esos “cacharritos” que tanta ilusión y alegría brindaron a esos pequeños “diablillos” nuestros que tanto disfrutaban de ellas.

Dicen que unos desaprensivos – ¡canallas sin escrúpulos!- que se creen más hombres cuando se toman un mucho de todo… decidieron sin más, cortar la ilusión de muchos niños y el noble trabajo de Pepe, hombre generoso y bueno que vivía entregado en cuerpo y alma a su Tiovivo, metiéndole fuego para luego, cobardemente, salir huyendo en el coche donde venían de alimentar su mala leche.

Seguramente esos “cabrones” nunca disfrutaron de algo tan bonito como poder montarse en un Tiovivo, posiblemente porque sus padres -¡tan cabrones como ellos!- pasaban olímpicamente  del  disfrute de sus hijos.

La pena  de todo el barrio y de sus alrededores, es que aparte de haber perdido algo tan querido para todos, es que los citados “cabrones” se pudieron escapar y no disfrutarán del castigo que se merecen.

Cuando con el tiempo pasemos por la plazoleta, donde hoy solo quedan hierros retorcidos por  culpa del fuego, recordaremos con pena que durante muchos años, hubo un Tiovivo que alegró con sus luces de fantasías, el corazón de muchos niños sevillanos.

Comentarios

Una respuesta

  1. Avatar de el filosofo
    el filosofo

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