Falsedad

A quién, y sed sinceros, a quién, ¿no le han mentido alguna vez? Todos, y repito, todos hemos sido en alguna ocasión invadidos por ese sentimiento de rencor. “¿Qué me…

A quién, y sed sinceros, a quién, ¿no le han mentido alguna vez?


Todos, y repito, todos hemos sido en alguna ocasión invadidos por ese sentimiento de rencor. “¿Qué me has mentido?, pero que fuerte…éramos amigos, tío” creo que todos hemos dicho o pensado esa frase. Mientras tanto las mejillas empiezan a teñirse de rojo, un calor extraño empieza a invadir tu cuerpo, te duelen los ojos pues tienes ganas de llorar, pero es más fuerte tu rencor que tu pena. No sabes como calmar la ira y recurres a cerrar tus puños con fuerza, a pensar en todo lo que podrías hacerle a esa persona (de ahora en adelante, mentiroso) que te acaba de hacer una jugarreta de las buenas.

Piensas que tú nunca harías lo que te acaban de hacer, y a veces, mientras se lo cuentas a otros con el mayor rencor posible, dices “Joder tío, no hagas lo que no te gusta que te hicieran a ti”.

Piensas que eres una persona legal, por así decirlo, y que por tu mente nunca, jamás, podría ni siquiera pasar la idea de mentirle a tu amigo. Bueno…amigo, compañero, o persona conocida. Todo lo que haces está bien, o eso crees, también crees que eres importante, que nadie te pisotea, y menos en tu terreno, que no ha habido nadie en el mundo que sea mejor persona y mejor amigo que tú. Prometes, juras y dices cosas que hacen pensar que eres una persona de fiar. Y tanto que eres una persona de fiar, o eso crees tú.

Pero, que pasa el día en que tu cometes el mismo error, ese error que te hizo pensar en tu amigo de forma distinta, ese error que todo humano comete y que algunos perdonan pero otros no, ese error del que todos nos arrepentimos pero lo seguimos cometiendo constantemente…Mientes. ¿Qué pasa?, ¿Qué tipo de persona eres? Eres esa persona que describiste cuando estabas hablando de aquel palurdo que te mintió, o eres esa persona que decías ser, tan buen amigo, tan fiel, tan bueno, tan…superior.

Pues eso que tanto odiaste en su momento, lo eres tú ahora. Has dejado ver tu parte oculta, nadie se esperaba esto de ti, pero tú, amigo, tú, don perfecto, también has caído. Has mentido.

Así que ahora, recapacita sobre ti mismo. No hace falta que sigas pensando en el fallo que has cometido, porque lo has cometido. Piensa en ti, y pregúntate por qué, ¿por qué te gusta ser superior? ¿Por qué haces lo que se te plazca, y todo está bien? ¿Por qué eres perfecto? No, no eres perfecto, para nada eres perfecto.

Todos cometemos errores, y al fin y al cabo está bien. De los errores se aprende, dice un refrán. No está mal cometer errores, pero cuando los cometas, asume las consecuencias y sobre todo admite que eres una persona, y que las personas no son perfectas. Sigue tu camino amigo mío, pero antes aprende a ser uno más. No se puede quedar bien con todo el mundo….

Comentarios

5 respuestas

  1. Avatar de el guerrero
    el guerrero
  2. Avatar de el filosofo
    el filosofo
  3. Avatar de Comodoro
    Comodoro
  4. Avatar de Diputaito, todos sabeis quien soy :)
  5. Avatar de valkana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *