Terminas tus estudios después de mucho esfuerzo, de muchos sacrificios, de renunciar a tantos y tantos planes sólo por labrarte un futuro, pero ¿es ese futuro cierto o incierto?
Cuando terminas haces tus prácticas en empresas cuyos dueños alaban tu forma de trabajar, tu dedicación y tus habilidades para desarrollar de manera eficaz todo lo que aprendiste delante de unos cuantos libros. Vienen a buscarte de otras empresas, y piensas que ha valido la pena todo lo sacrificado. Valoras nuevas condiciones, arriesgas y te vas y comienzas a trabajar en una empresa dedicándote en cuerpo y alma a ella, como si fuera tuya, miras por los pacientes/clientes, por tus jefes, y te sientes recompensada. Sólo confían en ti para el control de la actividad laboral, sólo tú entras para realizar cirugías y todo esto porque saben que eres buena, que mereces la pena como profesional y también como persona.
Pasan los años y sigues trabajando para esos dueños que depositaron en ti su confianza, te dan las llaves, los pacientes ya confían en ti antes que en cualquier otra persona, y de repente un día, tras muchos años de dedicación, ocurre algo inesperado. Una enfermedad, algo de lo que no estamos libres ninguno, y que conlleva la consiguiente baja, más larga de lo esperado por todos, incluso por ti misma… y tras un mes y medio regresas a tu puesto de trabajo, pero todo ha cambiado, ya nada es igual. Ya no eres competente, ahora no eres digna de confianza como para tener las llaves del negocio, ya te prohíben entrada en sitios que antes eran parte de tu puesto de trabajo, ahora las compañeras vigilan de cerca cada paso que das, esas compañeras que durante mucho se hicieron pasar por amigas y te pidieron consejos en momentos bajos y cuando el puesto de trabajo que corría peligro era el suyo. [Read more…] about Acoso y derribo…

Otro de los Doce Ilustres Sevillanos que rigen los cielos de Sevilla. Si las semanas anteriores pasamos por las benditas manos de Fray Bartolomé de las Casas y sus recomendaciones respecto a la Evangelización de las colonias, dimos un paseo acompañando al gran Diego Velázquez por las calles del centro de Sevilla en busca de personajes contemporáneos que nos recuerden a los plasmados por este genio en sus lienzos y Juan Martínez Montañés, el maestro de la gubia y la madera, el caballero que “sólo” fue capaz de ponerle a Dios Hijo la cara más divina posible, esta semana llega a la gran Morada el primer escritor del Palacio San Telmo, ese edificio de antigua propiedad de los Montpensier.