Una nueva jornada de Uefa Europa league y hora atípica para un partido de fútbol la que nos ha tocado en esta jornada de jueves, con la consiguiente escasa afluencia de público.
Comenzaba el partido con nuestro Sevilla Fútbol Club jugando con Varas en portería, defensa de 4 con Figueiras Cala, Pareja y Alberto, 2 mediocentros con Iborra y Rakitic, 3 mediapuntas Perotti Trochowski y Jairo, y en punta Carlos Bacca.
El Friburgo salió con unas líneas muy juntas y muy adelantadas. Nuestro Sevilla con la posesión de pelota, como en partidos anteriores, basculando en defensa pero sin saber como poder penetrar, las murallas planteadas por el rival. No sabíamos que hacer hasta que al gran capitán se le abrieron los ojos y comenzó a marcarse un recital de pases a la espalda, de la defensa a la que no conseguíamos llegar.
Perotti perdido en su juego, no sabía por donde iba la canción, Jairo un poco lento y Bacca el pobre, que no sabía que hacer. Poco a poco se fue entonando la situación pero sin llegar a tirar entre los tres palos.
El rival tampoco creó mucho peligro ya que no llegó mucho a portería aunque sí que metió un poco el susto en el cuerpo a los aficionados que acudimos a la Bombonera. Como comenzó el partido finalizó la primera parte con la posesión para el Sevilla y el Friburgo metido en su campo.
Comienza la segunda parte con la misma tónica que la primera, basculando de lado a lado pero sin incisiones. Hasta que se realiza el primer cambio -Marin por Trochowski- y el equipo comenzó poco a poco a carburar. Parecía que la cosa mejoraba poco a poco y así iba a suceder; pase de Rakitic en profundidad hacia Bacca que se marcha en velocidad y el defensa le hace penalti provocando la expulsión del mismo. La pena máxima la materializa Perotti con gran tranquilidad.
Aun jugando con un futbolista más, no se notó la superioridad numérica. En el 30 de la segunda mitad hace el míster el segundo cambio introduciendo a Rabello por Perotti, y ya sí, poco a poco, el Friburgo comenzó a sufrir el cansancio y la inferioridad numérica.
Pasaban los minutos y el Sevilla no conseguía matar el partido y el rival metía un poco de miedo pero tampoco parecía peligrar el resultado. En el tiempo de prolongación aparece un destello de calidad de Jairo que se marcha con dos regates impresionantes, se coloca solo ante el guardameta rival y con gran solidaridad le da un pase a Bacca que a portería vacía, remata a placer colocando el segundo tanto en el marcador y la tranquilidad en la afición sevillista.

Hay que decir que el Sevilla ha estado muy espeso y hasta que el Friburgo no se ha cansado no se le ha podido apuntillar. El mejor jugador del Sevilla hoy ha sido Iván Rakitic con su recital de pases, mientras que el pundonor y corazón ha sido Alberto Moreno, gran partido del canterano también.
Buena victoria y a pensar ya en el próximo partido contra el Almería que tienen que ser otros tres puntos.
#ThePersonalTrainer

el guerrero says
3 octubre, 2013 at 22:59Solo he podido ver la primera parte. Y entre lo visto y lo que describes, el equipo se puede resumir en soporífero. Muchos nombres con juventud e ilusión pero no existe el equipo.
Como se nos lesione Rakitic estamos en Segunda. No existe el término fútbol…No hablo del tiki taka del Barça, pero tampoco se puede hablar de una contra brutal como la del Madrid, ni una defensa y presión en todo el campo como el Atleti, ni un juego por bandas claramente definido…es decir, no tenemos nada.
Salimos al campo a lo que salga, y claro, cuando no hay un superequipo, porque no lo hay, lo que sale sin tener las ideas claras, son fallos por todos lados. Atrás un colador, el portero hoy Varas y las tres primeras jugadas infantiles del Friburgo las para en dos tiempos, en el centro del campo Rakitic jugando casi de líbero, y todo lo demás es improvisar. Cada uno a su bola y claro, con un Jairo que está en fase de adaptación y aprendizaje, Trocho que acaba de salir y Perotti que es un ex-futbolista desde hace años, es imposible que Bacca, Gameiro, o Van Basten meta goles…
ThePersonalTrainer says
4 octubre, 2013 at 08:37No lo has podido resumir mejor.
Si te digo la verdad, el partido de ayer me dio muchísima pena, el Sevilla como siempre sale en la primera parte a regalarla y a ver que pasa. Si el afriburgo llega a ser un poco mas arriesgado en el planteamiento seguro que ahora tendríamos máximo 4 puntos en la liguilla. Así no se puede.
Con Caparrós jugábamos al pundonor, a la guerrilla, contras… Con Juande no hace falta decir a que jugábamos, según transcurriera el encuentro hacía los cambios tácticos necesarios. Llega Jiménez y quiere seguir con esa filosofía, aunque el equipo comienza a disolverse, aunque por lo menos se jugaba a los contra ataques. A Antonio Álvarez no se le dejó rango de acción. Manzano tampoco tenía las ideas demasiado claras pero por lo menos intentaba llevar el peso del partido. Marcelino también intentó jugar de ese modo y Michel aunque com este último el Sevilla comenzó con los cambios de tácticas y su descomposición. Llega Emery y ya no se puede ver ni esa garra, ni el control de balón, ni contra ataques… Nada solo un «vamos a verlas venir» en larimera parte y en la segunda a romper el encuentro con idas y vueltas que lo mismo te sale bien, como ayer se dio el caso, que te sale mal como con el Valencia.
Así no se puede, y voy a parar porque si no ya me meto en el terreno de la posición de los jugadores y sus actitudes y voy a tener que escribir el quijote en verso.
En resumen, o el Sr. Gesticulador cambia el chip tanto suyo como de la plantilla, o este año no aspiremos a mas que un merecido 8 puesto como máximo…
el filosofo says
4 octubre, 2013 at 12:11Gran crónica que me ha servido para enterarme del fútbol que se vio ayer por Nervión… no esperemos cosas que no son y evitemos las comparaciones y sobre todo vivir del pasado. Un saludo.