Nada por aquí, nada por allá

Nada por aquí nada por allá, todo por venir nada por llegar… Así comienza una letra del Capitán Veneno que se nos ha venido a la mente al colocarle título…

Nada por aquí nada por allá, todo por venir nada por llegar…

Así comienza una letra del Capitán Veneno que se nos ha venido a la mente al colocarle título a este post. ¿Por qué? Pues porque he vuelto a decidir que me tengo que sentar y dejarme llevar por el teclado y lo que surja será el contenido de este artículo arbitrario. Ustedes me perdonan si mis idas de olla no solo van y no traen ninguna reflexión posterior.

Delante del ordenador, sin tener ni idea de a dónde me llevará el matilleo de teclas, pero con un sentimiento de flojera extraña que me invade.

Flojera, sí, pero extraña. Extraña porque no es cansancio físico; extraña porque no es cansancio mental; extraña porque es extraña…

IMG_1980.JPG

Flojera que a lo único que me lleva, o mejor dicho, a lo que no me lleva es a estar tan activo y llevar todas las cosas que llevo «palante». Cosas que están todas más o menos aparcadas porque no terminan de ser urgentes; cosas que deberían ocupar mi espacio, pero mi espacio está decidiendo por mí. Mini crisis…

Mini crisis de casi todo. Feliz, relajado, tranquilo, pero flojo…

Muchos diréis que tenía claro a lo que le quería escribir, pero os aseguro que no, y como también podéis ver, este post demuestra que mi flojera quizás sea algo específica, tanto como la minicrisis que tengo con ciertos temas. Temas…

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *