Microrrelatos del patuco y la estampita

Sentado a la sombra del olivo, cansado tras el duro jornal. Se le acercó un hombre reflexivo, que iba rumbo al manantial. ¿Dónde va usted peregrino? Voy buscando mi camino.…

Sentado a la sombra del olivo, 
cansado tras el duro jornal. 
Se le acercó un hombre reflexivo, 
que iba rumbo al manantial. 

¿Dónde va usted peregrino?
Voy buscando mi camino. 
Entonces, ¿perdió usted  la fe?
Cuando dudo, miro hacia Él. 

Se marchó sin mediar más palabra, 
dejando tras de sí
un sendero que se labra 
y un rastro de frenesí. 

Ángel Salgado

A ti mi ángel que vuelas arriba,
donde los ángeles moran 
prestándote sus alas 
para bajar a la tierra.
A este zapato que ocuparon tus pies 
y que hoy me encomiendo a ellos 
como si de un altar se tratara.
A ti mi guardián eterno, 
mi vida ya muerta sin ti 
en esta tierra de infierno.

Mayte Valverde


¡Te ahogas en un vaso de agua!

La necesidad de resolver que hoy no tiene la juventud será la ruina del futuro.

¡Sé tan resolutivo como los Llanes! Necesitan un atril para poner su foto y dejaron descalza de un pie a la pequeña. Optimizar los recursos le llaman.

Juanma García

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *