
No en la patria mía.
Tratando de imitar mi acento,
con cara de estafadora.
Trayendo un rancio viento
a mi tierra trabajadora.
Pueblo siempre olvidado.
De romerías y ferias,
de chismes y cosas serias.
Por el Reino acomplejado.
Llegan las urnas y los alborotos.
Que hay un sur necesitado,
dejan de mirar a otro lado.
Son muchos millones de votos.
No vengáis los señoritos
con retahílas envenenadas,
ni a tratarnos de pobrecitos.
De ustedes, no nos creemos nada.
No en la patria mía.

Deja una respuesta