Microrrelatos del libro prestado

I Mil vidas que se esconden tras tu portada. Historias que relatar una y otra vez. Esperándonos está en el rincón más mágico, un don Juan buscando a su doña…

I

Mil vidas que se esconden tras tu portada.

Historias que relatar una y otra vez.

Esperándonos está en el rincón más mágico, un don Juan buscando a su doña Inés.

Ahora me toca a ti, como antes te tocó a ti, y otra persona vendrá…

II

De la pluma, la caligrafía.

De la página, el miedo de la hoja en blanco.

Y de él, su historia relatada en versos que el tiempo desafía.

III

Siempre hay un roto pa’ un descosi’o, y un libro pa un aburri’o.

Rocío C Gómez


El libro prestado, con letras enigmáticas y palabras desconocidas, se convirtió en un laberinto de incomprensión. Como una corriente de pensamientos fragmentados, las páginas danzaban ante mis ojos, evocando emociones indescifrables. Me perdí en las orillas del lenguaje extranjero, como una mirada perdida en el mar de las palabras.

Manuela Sánchez


Olga encontró una carta en un libro prestado de la biblioteca. Escribió una respuesta y la introdujo en el libro antes de devolverlo. Estableció así una correspondencia que duró dos meses. Nunca descubrió al autor, pero a partir de entonces deposita una carta en cada libro que saca.

Arancha Naranjo


I
Dicen que libro prestado es libro extraviado…

II
Nunca nadie debe de irse a la tumba sin escribir un libro o estar más de una década escribiendo en La Morada. Toma, te presto mi Morada para que la disfrutes:

HTTP://lamorada.pro

III
Bonita iniciativa la de compartir con la humanidad esas páginas ya leídas y releídas que seguro, servirán de manual o aventura nueva a otro lector.

IV
Y si te presto mi libro es para que disfrutes de la aventura como yo; a tu manera, serás el protagonista del mismo aunque tu Fújur sea un gato marrón.

Juanma García


Nada como abrir un libro, prestado, y que la ilustración te llevo por un mundo de sueños donde la realidad sea mejor que tus días y las hazañas contadas por miles.

El Dibujante


Jamás prestaría un libro, prefiero regalarlo. El receptor puede ser el mismo, pero así, nunca espero que me lo devuelvan.

El Mendigo


Nunca había leído un libro, pero era la única manera que tenía de hablar contigo.

Ángel Salgado I

Un libro compartido en otro idioma. Una vida, que compartí, en esa lengua.

Ángel Salgado II

No necesito ver en tu mirada lo que he leído en tu alma.

Ángel Salgado III

Spoiler: vuelves.

Ángel Salgado IV


Será mi libro prestado. Ese que paseando me encontré y releí mil veces. Ese que a alguien perteneció y ahora a mí me concierne. Ese que me enredó con sus letras y hace que me pierda en una y otra página, en una y otra página…

Patricia Delgado


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