
Dejen de perder el tiempo con tanto vehículo. Caminen pues. No hay nada como palpar el suelo de a pie, que el corazón bombee libre, no es necesario acelerar el ritmo, con calma. Se trata de dar esquinazo al estrés.
Patricia Delgado
I
Pasear por Sevilla, diría que es una maravilla usando una rima manida pero no lo diré porque hay veces que te entran ganas de llorar…
II
Estuve esperando que pasara el avión para rematar la fotografía pero no hubo manera…
III
Pasear, navegar y hacer deporte. Sevilla presentándose en todas sus facetas.
Juanma García
I
La bicicleta descansa sobre el puente como un pensamiento a medio escribir. Abajo, el remero avanza en silencio, cortando el agua verdosa con disciplina roja. La ciudad observa desde la otra orilla, discreta, mientras el río sostiene la escena con paciencia antigua.
II
Un timbre cromado, cables tensos y el pulso leve del viento. Frente a mí, alguien rema solo, ajeno al tráfico y a la prisa. Dos formas de avanzar: una detenida sobre el hierro, otra deslizándose sobre el agua. Ambas buscan destino.
III
El puente es frontera y mirador. La bicicleta espera; el remero insiste. Entre ambos, el río escribe líneas inestables que nadie firma. Hay días en que la vida es eso: sostener el equilibrio mientras el mundo fluye sin pedir permiso.
Nemesio Laverde
Pudiera parecer alguna brillante capital europea, pero se trata de la única y digna heredera del sur de España.
Ángel Salgado I
Navegando o dando pedales, vivir por tus calles es la mejor terapia que uno necesita para seguir adelante.
Ángel Salgado II
Si levanto la vista, no tengo dudas. Eres tú. Aunque me pierda por otras esquinas, siempre tú. Hasta que sea siempre.
Ángel Salgado III






