
Esta no es una noche cualquiera. He pasado la mejor tarde del mundo y me vuelvo a casa de madrugada, con la sensación de tener el corazón lleno y el alma a gusto. La lluvia que cae sobre mi rostro solo calma la ardiente pasión de mi piel y la soledad de la noche solo me inunda paz.
Y es que en esta oscura noche, con lluvia y sin estrellas, confirmo que sin ti no había sentido y ahora que estás a mi lado ni siquiera el agua y el frío, hacen que sea menos resplandeciente. Voy saltando por la vacía calle cual cervatillo, pensando en lo afortunado que soy de tener en mi vida, tanta bondad y cariño en una sola persona.
Por Espectro errante








