
El Betis se lleva tres puntazos de Mestalla y firma un inicio de Liga prácticamente perfecto, con seis puntos de seis posibles y dos porterías a cero. No fue, ni mucho menos, el partido más brillante de los de Pellegrini, especialmente en una primera mitad bastante espesa en la que costó muchísimo generar peligro. El Valencia tuvo las ocasiones más claras en ese tramo y obligó a aparecer a un Álvaro Valles que volvió a responder cuando hizo falta. El Betis tuvo más balón, pero le faltó velocidad, profundidad y claridad en los últimos metros ante un Valencia bien cerrado. Partido incómodo, de esos que muchas veces terminan en empate o incluso se te escapan por cualquier detalle, pero este equipo ha aprendido también a competir cuando no juega especialmente bien.
Tras el descanso el encuentro se abrió bastante más y ahí empezó a aparecer una de las grandes diferencias de este Betis: el banquillo. Pellegrini fue metiendo a Fran García, Isco, Bellerín, Troy Parrott que tuvo así sus primeros minutos ligueros como verdiblanco y finalmente Pablo García. Y el equipo fue creciendo. El Valencia también tuvo sus momentos y buscó la victoria con la entrada de Sadiq, Rioja y Ugrinic, pero el Betis cada vez encontraba más espacios para correr y empezó a transmitir la sensación de que podía llevárselo. Parrott incluso tuvo una buena oportunidad nada más entrar, aunque su disparo se marchó fuera. No estaba siendo un partido bonito, pero sí uno de esos encuentros en los que tener alternativas termina marcando la diferencia.
Y entonces apareció Pablo García. Minuto 83, contraataque del Betis, Fran García encuentra al canterano y Pablo no perdona para fusilar a Dimitrievski y poner el 0-1. Qué manera de aprovechar los minutos. El último cambio de Pellegrini terminó siendo precisamente el hombre que decidió el partido y eso habla muy bien tanto del chaval como de las posibilidades que empieza a tener esta plantilla. Eso sí, todavía quedaba sufrir. Sadiq tuvo una ocasión clarísima para empatar en el tramo final, pero volvió a aparecer Álvaro Valles, enorme en el mano a mano, para mantener una portería a cero que empieza a convertirse también en una de las mejores noticias de este comienzo de temporada. Cuando no puedes ganar desde el brillo, también hay que saber hacerlo desde la solidez.
Y me quedo precisamente con eso. El Betis ha ganado un partido que perfectamente podría haber terminado 0-0, y este tipo de victorias son las que al final de una temporada tienen muchísimo valor. Hay cosas por mejorar, claro que sí, porque ofensivamente durante bastantes minutos faltaron ideas y todavía estamos esperando que la plantilla termine de cerrarse, pero empezar ganando a la Real Sociedad y después ir a Mestalla y llevarse los tres puntos es para estar más que satisfechos. Además, Pellegrini ha demostrado que empieza a tener recursos para cambiar los partidos desde el banquillo y un canterano como Pablo García ha aprovechado su oportunidad de la mejor manera posible. Dos partidos, dos victorias, dos porterías a cero y seis puntos de seis. Poco más se le puede pedir a este comienzo.
