Doliente

Doliente: dolor grande de diente. Ángel Salgado I Una simple mirada a tu alrededor basta para darte cuenta de que nada ha ido a mejor. Ángel Salgado II Echarte de…

  1. Enfermo (que padece enfermedad)
  2. Que padece dolor físico o moral.

Doliente: dolor grande de diente.

Ángel Salgado I


Una simple mirada a tu alrededor basta para darte cuenta de que nada ha ido a mejor.

Ángel Salgado II


Echarte de menos duele
más de lo esperado.
Tu recuerdo aún duerme
en mi corazón quemado.

Ángel Salgado III


Prefiero lo doliente a tu actitud pasiva e indolente.

Ángel Salgado IV


Como una herida que pica al curarse, el dolor es causa del aprendizaje.

Ángel Salgado V


Sara iba, cautamente, de una habitación a otra de ese edificio, aparentemente abandonado con el fusil preparado.

Un ruido la hizo parar en seco.

Apenas aspiró al volver los ojos al rincón.

De entre las sombras, percibió un bulto que gemía quedamente, doliente.

Al acercarse, al agacharse, vió a un niño pequeño abrazado a sí mismo.

Susurrando: «¡…alrahmatu, alrahmat min fadlik…!!!»

«Piedad, piedad por favor!!!»

La Renacida


I
Hiriente…

Imágenes lejanas que se vuelven tan cercanas que duelen…

Doliente…

Sin duda, el ser (in)humano está enfermo de maldad. No hay cura ni vacuna para tanto mal.

II
Ojalá rimarte con durmiente, silente o resiliente pero te vuelves imposible. Doliente…

III
Solo duelen y sienten las almas buenas. Olvídate de religiones y aficiones. Quien mata y justifica la muerte de un bebé no debe tener perdón de su dios ni de su prójimo.

Juanma García


Corazón destrozado, cuerpos hechos añicos. Pedazos de algo que debería ser amor. Pedazos que se hacen trizas en el dolor.

Maldita humanidad.

El Mendigo


Su pecho gritaba alarmando los instintos de la guadaña. Aún no quiero marcharme, gritaba y ordenaba a su cerebro con el propósito de intensificar la positividad en su deseo de vivir.

Katy Núñez


Desde hace dos semanas Carmen ha desconectado el móvil, la televisión, tampoco abre un periódico. Cuánto más se informa, se vuelve tan doliente como la una escultura de un Cristo yacente, afligido, moribundo por la humanidad. Para huir de su tristeza se sienta en el mirador y teje una bufanda.

Arancha Naranjo 


No más lucha, no más sin sentido, no más destrucción, no más heridos. Un sentir doliente camina a la deriva en busca de una esperanza que se agota, pero resurge y sale a flote. La misma vida brota, entre escombros brota…

Patricia Delgado

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *