Microrrelatos de la biblia

El prior estaba confundido, buscaba en su Biblia y no podía seguir el texto de sus compañeros en la oración de la mañana. Luego cayó que era una Biblia nueva…

El prior estaba confundido, buscaba en su Biblia y no podía seguir el texto de sus compañeros en la oración de la mañana. Luego cayó que era una Biblia nueva que le había regalado su sobrina. Preciosa, con letras enormes, pero no coincidía nada. Le había enviado una versión protestante.

Arancha Naranjo 


Te miro y no te veo.

Ángel Salgado I

Papel con tinta, una bonita historia sin final feliz.

Ángel Salgado II

Al contenedor azul, de ese azul de los que se dan golpes con ella en el pecho.

Ángel Salgado III


La Biblia descansaba en el suelo, abandonada. Sus páginas, una vez llenas de sabiduría y esperanza, ahora sucias y desgastadas. Pero aún allí, en medio de la adversidad, la luz de la fe se mantenía viva, esperando ser descubierta por aquellos que buscan consuelo y guía espiritual.

Manuela Sánchez


¿Sería una señal? Vi aquella biblia ahí tirada y de repente, supe que el viento quiso ojearla, abriéndola por diferentes páginas y en todas coincidía la frase por excelencia, eso de: ¡No temas! Así que, dejé de preocuparme y simplemente continúe mi camino…

Patricia Delgado


I

En todos los idiomas pero en ninguna edición deja claro que el Antiguo Evangelio hay que interpretarlo…

II

Fuente de inspiración para muchos y yo he sentido el bloqueo en todas y cada una de sus páginas.

III

Sería capaz de posicionarme en su hombro derecho e incluso en el izquierdo y debatirle sobre la historia más grande (jamás) contada.

Juanma García


Entre cartones, una Biblia para llenar el alma de fe, de palabras que te hacen rebosar de sentimientos al prójimo y sin una gota de vino, ni de Canaám, ni de Don Simón.

Mi vecino de acera es así de especial.

El Mendigo

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