Microrrelato de la hoja roja

Soplaron con fuerza y la última hoja roja, cayó. Jacaranda y azahar reprochaban a la flor de pascua tantos mimos. La primavera venía pisando fuerte y el protagonismo con su…

Soplaron con fuerza y la última hoja roja, cayó. Jacaranda y azahar reprochaban a la flor de pascua tantos mimos. La primavera venía pisando fuerte y el protagonismo con su afán de mostrarse, ya eligió a sus flores predilectas. Ellas coquetas, embriagaban aquel atardecer…

Patricia Delgado


El viento sopló fuerte, y en su furor la hoja Roja salió volando del árbol.Danzó en el aire, llevada por la brisa caprichosa.Voló sobre tejados y campos, disfrutando su libertad efímera, hasta que finalmente quedó en el piso, inmóvil, esperando la próxima ventisca.

Manuela Sánchez


Desde la ventana a Marta le divertía ver cómo una hoja roja andaba por el jardín. La primera de la temporada, pequeña y nervuda. El viento la había tirado cayendo sobre dos hormigas que se peleaban por una cáscara de pipa. Eran los inicios de un otoño tranquilo.

Arancha Naranjo


Se deshojó la flor de la ilusión, una a una, todas, fueron cayendo.

Ángel Salgado I

El escaño de Ábalos.

Ángel Salgado II

Ni tu presencia pudo evitar aquella desgracia, una vez más, el almanaque dictó sentencia.

Ángel Salgado III

Mientras caía, te miró desde lejos,
para llevarse, si moría,
de recuerdo el brillo de tus ojos.

Ángel Salgado IV


Ella se sintió no especial pero sí diferente al resto; no destacaba en nada pero su corazón le decía que no era como las demás.

Un buen día, su piel viró a un rojo intenso y fue la envidia de todas esas hojas verdes que la rodeaban…

Juanma García


Líneas curvas, trazos ilusionantes, lápices de mil colores y de entre todos destacaba el carmesí. Al ver el lienzo todos asintieron y el dibujante sintió paz al recibir ese rotundo sí.

El Dibujante


Hasta la hoja más bonita puede acabar en el suelo si no sabe pelear por lo suyo y rodearse adecuadamente.

Huye de la belleza de flores e incluso del jardinero. La vida sigue siendo un deporte de riesgo donde lo perenne no existe y todo se vuelve caduco. Hasta el amor.

El Mendigo

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