Microrrelatos de la ropa tendida

Supimos que el vecino del cuarto se había separado por la ropa tendía. No faltaba el día en que no hubiera alguna camisa desteñida. Con algo de pena subió la…

Supimos que el vecino del cuarto se había separado por la ropa tendía. No faltaba el día en que no hubiera alguna camisa desteñida. Con algo de pena subió la tía Margo para enseñarle a tender y a seleccionar la colada. Ahora organizan clases para solteros y divorciados. Un éxito.

Calila


De repente una visita inesperada. Tenía apenas un minuto para recoger tanto desorden, incluyendo la ropa tendida en pleno salón. Ni el programa de desafío. Eso sí, objetivo conseguido.

Patricia Delgado


De toda la vida, la gente de bien, ha tendido la ropa para dentro…pero eso era otra cosa.

Ángel Salgado I

Ya ni en Sevilla se puede tender la ropa tranquilamente.

Ángel Salgado II

Se despertó para ir a trabajar, el día pintaba mal. Lluvia y viento huracanado. Botas de agua, pantalón y gabardina. Pero le faltaba algo, no encontraba su paraguas. Buscó y buscó pero no lo encontró… Quién se iba a imaginar dónde estaba.

Ángel Salgado III


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