Quien observa su sombra reflejada en las pupilas de sus ojos, es el que escucha las gotas de lluvia caer en un atardecer lejano, observando que más allá de su existencia, todo es fugaz como la cerrazón de la quimera.
Esa tarde de lluvias intermitentes, de párpados aplomados, Gustav Mahlers, nombre que recibió en homenaje al pianista checo; tomó su móvil entre el cúmulo de partículas energéticas en estudio, las que por sensibilidad tomaban vida propia.
Realiza la llamada que tenía pendiente desde unos días atrás, sin obtener respuesta en esa, su primera tentativa.
Transcurrieron unos minutos mientras intentaba conectar su sensibilidad con las de las partículas para poder demostrar su teoría de relación y activación, empero se le hacía imposible, su mente se encontraba enfocada en la llamada.
En busca de un segundo intento, tomó su móvil con la mano izquierda, accionò el destino de la llamada y escucha el timbre del teléfono resonando en el otro lado, una y otra vez, mientras ve el transcurso del tiempo en el reloj inerte sobre el modular con terminaciones redondeadas que divide en partes desproporcionadas el living del departamento de calle Entre Ríos a la altura del cuatrocientos.
Silencio y vacío del otro lado, solo escucha el timbre del celular una y otra vez, lo que lo lleva a pensar en la posibilidad del fallecimiento de su receptor, ya que ese país se encontraba en guerra con un estado vecino.
Las beligerancias demuestran una y otra vez, el desequilibrio de quienes las llevan adelante.
Con tres cortos pasos, Gustav se aproxima a la cocina con luz tenue y paredes revestidas con tirantes de madera oscura, para preparar un café cargado.
En el momento en que la cafetera da aviso de que el café está en su punto ideal, el móvil indica una llamada entrante.
Mahlers, toma el teléfono, mira que es un número privado, atiende y como respuesta escucha su propia voz que muy amablemente le da las buenas tardes y le realiza unas preguntas:
-¿Cômo te encuentras?
– ¿ Quién es? Pregunta Gustav.
– Soy Gustav Mahlers, soy vos. ¿Me estabas llamando?

