Microrrelatos de la luna enredada

Microrrelatos de un luna atrapada en una red

Te vi y me enamoraste. Sé de sobra dónde encontrarte. No dudes que te buscaré. Pareciera que ese maravilloso rincón se hubiera diseñado exclusivamente para ti. Me perdería en la oquedad de mi preciada luna enredada…

Patricia Delgado


Puse una malla para intentar cogerla, pero a ella nadie puede detenerla.Saltó la barda a casa del vecino y huyó directo al cielo de nuevo… ¡Que luna tan traviesa! Me dijo Pedro, mientras cogia una cuerda para atraparla de nuevo…

Manuela Sánchez


Alguien gritó “pero si hay dos lunas”. ¡Qué luna ni qué niño muerto! E Inés contaba que el Álvaro había dado una patada al balón tan fuerte que lo llevó hasta el poste más alto enredado en la red de la portería. Era un bruto, no se podía jugar con él.

Calila


Del tamaño de tus ojos, con tus pestañas envolviendo su luz, como una red inmensa que trata de atrapar a la Luna.
Así es tu mirada.

Ángel Simón


Ojalá poder atraparte para siempre, sentir tu oscilar iluminando la oscuridad en el infinito.
Ojalá tú y yo, sin más luz que la tuya, sin más miradas que las nuestras, hasta el fin de los días.

Ángel Salgado I

Tras eclipsar al Sol para el disfrute del mundo, fue atrapada durante un instante para servir de fuente de inspiración de algunos.

Ángel Salgado II

Ya empezó la liga, con sus previas y sus partidos… Y entre «uys» y goles, hasta la Luna acabó enredada.

Ángel Salgado III


Regresando de nuestra isla del Mediterráneo, hacia nuestra casa en la península. Al sur ambas tierras. Bajo la misma luna, que esta madrugada se vestirá de eclipse. Parcial: tú aún no has llegado. Mañana iré a buscarte. Y en la noche, sin distancia, volveremos a enredarnos. A domani.

Apretado


I

Goles como soles y como una Luna llena que llena las mallas de una portería infranqueable.

II

Atrapada en la oscuridad de la noche y secuestrada por una redes que se difuminarán con el amanecer.

Juanma García


I

Viendo tu luna y acordándome de ti, tú que vives en una jaula de mentiras, falsedad y engaños, no te dejes enredar.

II

Redes, vallas, jaulas… cárceles imposibles para ti que disfrutas de la soledad y el callado silencio del viento de poniente de una noche de verano.

Nemesio Laverde

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