Cura de humildad en el Ciudad de Valencia 5-2

Crónica del encuentro entre Levante y Real Betis, correspondiente a la 3ª jornada de LaLiga.

El Betis se lleva un buen golpe en el Ciutat de València después de caer 5-2 ante un Levante que fue muchísimo más intenso y contundente, poniendo fin de golpe al pleno de victorias con el que había comenzado la temporada. Y eso que el equipo de Pellegrini fue capaz de reaccionar dos veces durante una primera parte completamente loca: Dela adelantó al Levante, Bartra puso el 1-1, Bardeli volvió a colocar por delante a los locales y Riquelme hizo el 2-2 antes del descanso. Cuatro goles en 45 minutos que ya explicaban bastante bien el partido: demasiado abierto, demasiadas facilidades y un Betis muy lejos de la solidez que había mostrado ante Real Sociedad y Valencia.

Lo verdaderamente preocupante llegó después del descanso. Si durante la primera parte el Betis había conseguido responder a cada golpe, en la segunda directamente se cayó. El Levante subió la intensidad y encontró una facilidad enorme para hacer daño a una defensa verdiblanca que nunca terminó de estar cómoda. Roger Brugué apareció por partida doble para colocar el 4-2 y convertir lo que hasta entonces había sido un partido igualado en una goleada. Pellegrini buscó soluciones desde el banquillo, incluso con el regreso de Abde, pero esta vez los cambios tampoco consiguieron darle la vuelta a la dinámica.

Y todavía quedaba el quinto. Olasagasti cerró el 5-2y dejó una derrota de esas que deben servir para analizar muchas cosas. Porque perder entra dentro de lo normal, y más fuera de casa, pero conceder cinco goles ante el Levante después de dos porterías a cero consecutivas sí debe encender alguna alarma. Ya veníamos hablando durante la pretemporada de determinadas dificultades cuando el partido se vuelve físico, del balón parado y especialmente de las segundas jugadas, y hoy hemos vuelto a ver a un Betis demasiado vulnerable cuando el rival ha elevado el ritmo. Con la Champions a la vuelta de la esquina, este tipo de partidos son precisamente los que recuerdan que todavía hay cosas que corregir y que la plantilla necesita terminar de cerrarse.

Tampoco hay que convertir una derrota en una catástrofe porque estamos en la tercera jornada y el Betis sigue con seis puntos de nueve, pero sí llamarla por su nombre: hoy ha sido un partido muy malo. Veníamos de ganar dos encuentros por la mínima, compitiendo bien incluso cuando no brillábamos, y esta vez ha ocurrido exactamente lo contrario. Riquelme vuelve a marcar, Bartra también encuentra portería y Abde ha podido regresar, pero poco más se puede rescatar de una tarde para olvidar. Esto acaba de empezar y habrá tiempo para corregirlo, pero quizá este 5-2 llegue incluso en un buen momento: baño de realidad, mercado todavía abierto y un aviso muy serio de lo que no puede hacer este Betis cuando empiece la Champions.