
El Real Betis ha sabido resarcirse de la mejor manera posible después del varapalo sufrido ante el Levante. Tras una semana complicada, con el 5-2 todavía reciente, todo el ruido del cierre de mercado y algunas sensaciones raras alrededor del equipo, tocaba dar la cara y la respuesta no ha podido ser mejor: 1-0 al Real Madrid en La Cartuja. El equipo de Pellegrini recuperó la intensidad, el orden y esa capacidad para competir que había mostrado en las primeras jornadas. Y especial mención merece la defensa: Natan estuvo imperial y Diego Llorente firmó un partidazo hasta que tuvo que marcharse tras el golpe con Marc Roca, que acabó con una fractura en la nariz. Ante un Madrid con tantísimo potencial ofensivo, el trabajo de los centrales fue espectacular.
Es verdad que alrededor del minuto 60 el Betis empezaba a acusar bastante el esfuerzo. Ante equipos con semejante nivel físico se nota más y las piernas empezaban a pesar, pero ahí Pellegrini estuvo acertado con los cambios. Las entradas de Fidalgo, Deossa y, sobre todo, Parrott dieron al equipo la frescura que necesitaba en un momento clave. Fidalgo aportó criterio y piernas, Deossa músculo y energía, y Parrott terminó siendo decisivo. El irlandés aprovechó el rechace de Courtois para hacer el 1-0 y desatar la locura en La Cartuja. Precisamente partidos como este demuestran la importancia de tener un banquillo capaz de mantener el nivel cuando los titulares empiezan a acusar el desgaste.
Y después está Álvaro Valles, porque lo suyo empieza a ser nivel Selección. Lleva desde el tramo final de la temporada pasada siendo determinante y este año, para mí, está siendo directamente el mejor futbolista del Betis. El equipo también tuvo esa pizca de suerte que necesitas para ganar partidos de este calibre, especialmente en ese final absolutamente agónico con toda la situación del penalti y la posibilidad de que se repitiese. Pero cuando hubo que aparecer, apareció Valles. Su parada a Mbappé fue fundamental para conservar los tres puntos y terminó de coronar otra actuación estelar. Puedes competir bien, defender como un animal y hacer un partido muy serio, pero para ganar a equipos como el Madrid también necesitas que tu portero marque diferencias. Y Valles las está marcando.
Los problemas que vimos ante el Levante no desaparecen por esta victoria y habrá cosas que seguir corrigiendo, especialmente esos momentos en los que el equipo acusa el desgaste ante rivales muy físicos. Pero hoy toca disfrutar. Nueve puntos de doce, victoria ante el Real Madrid, Natan y Llorente enormes atrás, Pellegrini acertando con los cambios, Parrott apareciendo para decidirlo y un Valles estelar sosteniendo al equipo cuando más quemaba la pelota. El Betis se levanta del golpe de la mejor forma posible y ahora afronta el partido contra el Lille en Champions con una ilusión tremenda. De la decepción del Levante a una Cartuja completamente desatada. Esto también es competir.
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