Victoria justa, sin lucimientos pero con mucho oficio

Crónica del encuentro entre Sevilla FC y Valencia CF, perteneciente a la quinta jornada liguera.

Nos visitaba el Valencia CF de Peter Lim, con la soga apretando el gaznate de Corberán, con una crisis constante, con muchas bajas y con un título a que este año sí puede ser.

Saltábamos en casa, Nervión, con una Bombonera que, a pesar de todos los de arriba y la grave crisis económica en la que se encuentra la institución, la alegría moderada se ha apoderado nuevamente del sevillismo por la marcha del lastre futbolístico y la llegada de caras nuevas que ilusionan en su justa medida como Ure, Stassin y Kocho y de manera desbordada con la figura indiscutible del internacional francés Fofana.

Luis García Plaza dispuso un once titular con Agoumé y Fofana comandando el centro del campo, con el canterano Miguel Sierra por derecha y el portugués Félix Correia por izquierda, ambos a banda cambiada y con dos puntas: Isaac Romero haciendo labores en la mediapunta y arriba, el belga Stassin.

La primera parte fue la radiografía de dos grandes e ilustres equipos venidos a muchísimo menos, donde nadie mandaba, nadie se acercaba con peligro al área rival y donde se olía en el ambiente que los posibles errores se podían pagar muy caros.

Poco fútbol el que se vio en los primeros cincuenta y tantos minutos -esto de los descuentos es una locura- y como casi siempre, #RoboAlSevilla. Penalti clarísimo del capitán valencianista, Gayá, que pisa descaradamente el pie de Stassin dentro del área y tanto el colegiado como el VAR miraron para otro lado. Suma, suma y sigue mientras sigues sumando…

Primeros minutos donde Juan Iglesias volvía a demostrar la solvencia del profesional que domina su oficio, que no te regala ninguna obra maestra pero que conoce lo que hay que hacer en cada jugada, en cada situación y siempre resuelve con la solvencia del que se ha criado bajo los designios de papá Bordalás, donde Correia se perdía en amagos, donde Isaac perdía balones en conducción y donde se demostraba que Fofana es top mundial en su puesto. Sí, top mundial. Jugador Sevillas de tiempos mucho mejores donde no escatima en esfuerzo y donde el robo, la conducción, la posición, el pase y la llegada arriba parecen algo muy simple para el francés que además, va a hacer a Agoumé un mejor medio, partiendo de que lleva un inicio de temporada ejemplar.

Sin poco más que llevarnos al papel se iban los equipos a vestuarios con la idea de los aficionados de que el gol tenía que llegar porque salvo gran cagada, y casi llega, este Valencia se empeñaba en darle la razón a Rodri: “Son malísimos…”

Pero la segunda parte llegó y tras los primeros minutos de sesteo, la grada comenzó a vibrar, el campo empezó a inclinarse hacia la portería de Dimitrievski y como decimos, sin arreones históricos a los que el Sevilla nos tenía acostumbrados, fue encerrando a los ‘Ches’ que ya no tenían la pelota, ni la querían. Los cambios le dieron un punto más de intensidad y el balón era sevillista, muy sevillista y sin generar mucho peligro, Stassin, de gran cabezazo estrelló el balón en el palo en el que debió ser el 1-0, pero hasta el 80 no llegó, ya sin Isaac, ni Fofana, ni Miguel Sierra en el campo, que fueron sustituidos por Ure, Kocho y Ejuke y Juan Iglesias, coronando su excelso partido, logró anotar el gol que daba la victoria y otros tres puntos importantísimos para seguir creciendo y respirando con mucha paz.

Minutos antes, una contra valencianista tras fallo, el que dijimos antes, casi nos cuesta el disgusto y tener que remar contracorriente cuando el partido no estaba para eso.

Tres puntos más, otros tres, vitales como todos que, a falta de toda la jornada nos sitúa momentáneamente en tercera posición sin que esto sirva para venirnos arriba, pero con esa alegría moderada que debemos tener, mas pensando que viajamos el miércoles a A Coruña y luego nos visita la apisonadora culé.

Diez puntos en 5 jornadas, media de 78 puntos actualmente… aunque este que escribe con 45-50, salvación clara y temporada tranquila con sus picos de alegría se conforma, viniendo de los años que venimos aunque sin descartar la hazaña de terminar más arriba.

Perdonen que no me haga ilusiones aunque quiero, pero es que queda muchiiiiiisima Liga y tres malos partidos o tres partidos ante rivales superiores nos mandan abajo y volverán a aparecer los fantasmas del pasado más próximo y no, no me apetece volverán a sufrir y pasarlo tan mal como en las últimas jornadas de la temporada anterior.

Disfrutemos de lo que tenemos y ¡Viva el Sevilla!