El guerrero se transforma en profesor de sevillanía por un día. Quizás su alma vive disfrazada de tal ocupación todo el año, muy posiblemente sea así y hoy sólo lo expone ante todos.
Hoy os traigo un personaje que muchos habréis visto al pasear por las calles de mi bendita ciudad, unos sabéis de su nombre e incluso el por qué de su ubicación, otros no sabrán ni quién es ni que hace ahí ni nada.
Aprovecho la fecha de hoy en la que se celebra el 244º aniversario de su nacimiento para traeros a La Morada a Daoíz, que no DaOiz como pronunciamos todos.
A wiki-modo os diré, a grandes rasgos, que en 1767 nace Luis, descendiente de familia de Alta Alcurnia. Con 15 años ingresa en el cuerpo de Artillería.
Luis Daoís, es lo que de guasa consideramos “un tío español” ya que tras batallar en nombre de España en África y Francia fue hecho prisionero por los revolucionarios franceses. Al ver la valía militar, matemáticos y conocimientos en idiomas, estos francesitos lo incitaron a cambiarse de bando a lo cual les respondió con un rotundo y negativo “NO”. Tras firmarse la Paz de Basilea, volvió por el Puerto de Sta. María dónde conoció a los descendientes de La Parrabomba… dónde años después defendió Cádiz de los ataques del almirante inglés Nelson. Después también batalló por Las Américas.
Después de explicar brevemente su CV, os diré el motivo por lo que se hizo más famoso. Todo se debe a su labor al lado de Velarde, otro insigne militar, en las batallas que se dieron lugar el 2 de Mayo en Madrid, en el asalto al poder por parte “franchute”. Ese mismo día cayó en combate por defender a su país, por unos ideales poderosos y no los que nos mueven ahora…Ahora las guerras se producen por y para el dinero…o mejor dicho, el puto dinero es el causante de todas las guerras.
¿Y qué tiene que ver Daoíz y todo este rollo con la clase de sevillanía de hoy? Je je je. Pequeñ@, Luis de Daoíz nació en Sevilla, en el seno de una familia ilustre sevillana y tiene un Monumento en la Plaza de La Gavidia, lugar dónde en 1767 nació y dónde se le recuerda desde 1889. Su monumento lo realizó Antonio Susillo, escultor sevillano “culpable” de igual modo del monumento que reina la Plaza del Duque de Velázquez, curiosamente también sevillano, y del Cristo de las Mieles que preside el Cementerio hispalense. A. Susillo tiene en su honor una calle allá por la Ancha de la Feria y de mucho renombre dentro de mi familia.
Habrá algo más típicamente sevillano que pasear por nuestros Parques, Plazas y Jardines contemplando todo el arte que por allí se deposita…
Como anécdota final, deciros, para los que lo desconozcáis, que uno de los famosos leones que se encuentran en la puerta principal del Congreso de los Diputados, también sevillanos, ya que se fundieron en la Fábrica de Artillería de nuestra bendita ciudad, se le conoce como Daoíz, mientras que el otro es Velarde.
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