Otro tópico que os vengo a presentar. Si anteriormente fue el de las musas hoy os presento el final de un largo cable que se le echa a un compromiso. Curioso el término del compromiso…
Enchufe y compromiso, dos términos unidos fuertemente por un favor. Otro término que sumar al dueto y ya tenemos tres: enchufe, compromiso y favor.
Enchufe y favor, compromiso y favor. Uno es consecuencia del otro -en ambos casos- y viceversa porque se le busca un enchufe a aquel compromiso que te hace un favor y a su vez, por el compromiso adquirido por el favor realizado tienes que devolver el favor. Y así sucesivamente…
Este que os escribe no viene a
denunciar el enchufe como método de selección porque es lo más usual en los tiempos que corren y, aunque han existido toda la vida, ahora se ven favorecidos por la escasa cuantía de oportunidades.
Os pongo un ejemplo: un chaval, sin ningún compromiso y sin deberle un favor a nadie se presenta a una selección donde prima una única cualidad y donde existe una externalidad que se tiene en cuenta solo para justificar en casos absolutamente incompresibles.
Otro chaval, se presenta a la misma selección; este con un enchufe dado el compromiso de un familiar con el seleccionador debido a un favor pasado y a un interés común que en la actualidad no es tal ya que solo ha quedado con el culo al aire el padre del favorecido. Pero claro, el proceso ya estaba en marcha y hay que cumplir…
-¿Tenéis alguna duda de quién va a ocupar el lugar? Espero que no porque os considero a todos bastante inteligentes. Bueno, alguno hay que entra solo para buscar mierda. A esos no los considero inteligentes aunque les doy las gracias por aportar dígitos a las visitas.
En fin señores, la ley del enchufe que tiene más voltaje que nunca. Espero que no haya diferencia de potencial entre nosotros, aunque entre los dos chavales del cuento sí la había. Lástima que no fuera ningún compromiso del seleccionador o sus compinches y no le deba un favor a nadie.
Sean buenos y paguen vuestros favores.
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