crueldad
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Encerrada
Llegar a puerto no implica que necesariamente sea bueno y más cuando al entrar en un hogareño tenderete la imagen se me va hacia una taza. No pienses que me he golpeado con algún mástil o que el ron me está causando estragos; la miro, te veo encarcelada, retenida, marchitándote en tu pena y sin…
