Hoy he llegado de trabajar a mediodía a casa y me he sentado a comer. Éramos cuatro… (como siempre idiota, que quieres más gente en la mesa?) Y me he percatado de varios detalles que ya no existen.
Ahora antes de sentarte en la mesa, la pone uno o quizás dos de los miembros de la familia, aunque normalmente me toca siempre a mí…
– Venga – dice la señora de la casa- poned la mesa que vamos a comer
Una vuelta…. Las servilletas, otra vuelta… el pan, otra vuelta… el agua y el vino pa el cabeza de familia y su consorte, otra vuelta… los platos. Lo que yo te diga “el Tour de Francia” parece una comida en casa.
Ahora te sientas, y todo el mundo mirando la tele:
– Niño… cambia de canal que los Simpsons ya lo hemos visto muchas veces el mismo capitulo.
– Oju opa… que vamos a ver como siempre las noticias?
– Enga, po dejalo… otra cosa no hay.
Y ahora es cuando vienen mis recuerdos:
Mi viejo, sentao en la parte noble de la mesa… observando el horizonte, a cada uno de nosotros, delante de ese plato vacio, esperando a que la vieja llegase con esa olla llena garbanzos y empezase a apartar a cada uno, ese cuenco en medio la mesa lleno de ensalá… pinchá y paso atrás…
– Mama… yo no tengo mucha gana comé hoy…
– Bueno… no te preocupes, no te echo ná y ya´sta.
– Vale…
Daba cuatro pasos y se iba al siguiente hermano, metiendo el cazo en la olla y preguntando al anterior….
– Estas seguro?
– Bueno oma… échame una mijita… pero mu poquito, vale?
– Venga hijo, pero come un poco, que te va’quea mu canijo.
Y tu padre decía sentenciando:
– Niño… tu échale cuenta a tu madre y come… que te va’quea empajillao perdio como no comas.
La vieja terminaba de apartar y tu padre repartía los dos bollos de pan entre todos y se comía “viendo” a tu viejo tomarse el vino, que tus hermanos mayores ya bebían, pero tú aún no.
Se hablaba, poco pero se hablaba, del trabajo de tu padre, de los dos reales que costaba el kilo papas y sobre todo…. de las noticias que habían salido en “El Caso” o de los deportes de “La Hoja del Lunes”
Ahora la comida es más impersonal; todos los comensales ven la tele y no se comenta nada, por que si no… no escuchan lo que se dice en la caja tonta.
En fin… que tiempos aquellos…
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