Pistoleros del Viejo Oeste

Clint Eastwood entra en escena; Clint o un sucedáneo de él… Imaginad que el salón de vuestra casa pega un par de giros: uno al pasado y otro al viejo…

Clint Eastwood entra en escena; Clint o un sucedáneo de él…

Imaginad que el salón de vuestra casa pega un par de giros: uno al pasado y otro al viejo oeste.

Puerta de madera de las que se abren al entrar en el «saloon», trago de alcohol, espuelas y amasijo de tabaco masticado al suelo.

Al fondo, mesa redonda, tapete verde y un jugador barajando sus naipes esperando desafiante.

El pequeño vaso de whisky golpea el mostrador de madera levantando una nube de polvo; el polvo se confunde con el ambiente. Se mastica no solo el tabaco…

Miradas se cruzan entre la bruma y el polvo levantado, pasos metalizados por el rechinar de las espuelas, el pistolero que porta barba cana y piel curtida por el paso de los años y del sol, se sienta enfrente del desafiante barajador y sin cruzar mirada vuelan naipes hacia el tapete; la partida está servida.

La tensión es tremenda; la cabaretera del salon abandona el escenario dejando solo al pianista de raza negra.

La primera mano es de tanteo, -ambos pasan- se cruzan una mirada y continúa la partida.

Nueva mano, y las risas del anciano pistolero se hacen notar. Un sudor frío cae por debajo del sombrero del joven desafiante a pesar de creerse mejor. Y entonces surge su error, dado por la audacia del que pierde el control y lanza un comentario…

Volvemos al presente y se repite la historia; un salón, eso sí sin cabaretera ni piano, un joven pistolero manejando sus papeles; veterano que entra por la puerta dotado de mayor sabiduría.

Comienza la jornada repatiendo la tarea y al levantar la mirada surge el comentario erróneo: seguro que estos ejercicios los hago antes que tú.

El pistolero anciano de hoy se rió del alumno de los naipes cerrando su ipad y le comenta: mientras tú haces uno, muy posiblemente yo termine la hoja completa. Y lo peor de todo es que el pistolero anciano, profesor hoy en día, no iba de farol.

El alumnado seimpre se cree mejor que sus profesores.

Fdo: un ex alumno rebelde

Comentarios

3 respuestas

  1. Avatar de Antonio Borrego
    Antonio Borrego
  2. Avatar de filosofo extudiante
    filosofo extudiante
  3. Avatar de Luisa

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