Maria Jiménez. Calla canalla.

¡¡Calla canalla!! Era una frase que repetía cómo un mantra. Se convirtió en un disco entero. A María la conocí en persona en un hotel de Benidorm. La conocía de…

¡¡Calla canalla!!

Era una frase que repetía cómo un mantra.

Se convirtió en un disco entero.

A María la conocí en persona en un hotel de Benidorm.

La conocía de antes, claro.

De la tele, de sus bailes, de su maravilloso desparpajo y su rutilante sexualidad.

Pero aquella noche, en Benidorm, la CONOCÍ.

Su ex estaba grabando un episodio de «Cuéntame» y se iba ese día.

Y a un alguien muy, muy, muy cachondo, no se le ocurrió otra cosa que darle la habitación donde Sancho había estado durmiendo.

Entra y ve las maletas que el botones iba a sacar en ese momento y….aquello fue Troya.

La noche anterior ya habíamos tenido anécdotas con el elenco de la serie, incluido el mismo Sancho e Imanol Arias.

Pero nada nos había preparado para el «Huracán Jiménez».

Y aunque vimos su furia desatada y en estado puro, no perdió ni un sólo segundo la educación con el personal del hotel.

Luego las llegadas a las 4/5 de la madrugada y las peticiones especiales.

Una botella de «Juan Negro» y un plato abundante de jamón serrano de pata negra.

«Del bueno».

Y otra mucho más «exotica».

«Niña, no tendrás un uniforme de segurata, para dejarme y nos vamos de ligoteo por ahí…»

Y las que reflejaban su soledad de artista.

«Niña, súbete un ratito a charlar».

«Niña, no tengo sueño, ¿está abierto el bar?»

Nos mandó a llamar la noche antes de irse.

Lo que nos contó a la chica de la recepción de noche y a mí, se queda entre nos.

Pero al irse cómo a las 15:00 horas, me llamó con la mano y me dijo….me llevo los elefantes y los camellos de la habitación (no iba fumada, unas figuras en grupos de tres que había en las suites) y yo le dije: «María, tienes que decirlo o le echarán las culpas a las camareras de piso»

Me miró muy seria, suspiró y me contestó: «Tienes razón, bastante trabajan por cuatro perras para que luego las acusen de robar » y se fue directa al despacho del director a decirle que se los llevaba «porque le salía del coño».

Y allí que salió del hotel cómo llegó: liándola muyyyyy parda, pero dejando una sonrisa en la cara de todo el personal y está frase en las mentes…: «MENUDA MUJER!!!»

Y sí, menuda gran mujer!!!!

Y hoy, recordándola, recordándote María, me falta cara para la sonrisa que tu recuerdo me pone.

Adiós María.

¡¡¡Buena la estarás liando en el cielo del arte….!!!!

¡Qué rabia no poder verte!!!!

P.D.- Coincidimos más veces, las dos trabajando.
Pero esas son otras vivencias más para mí.

LaRenacida.

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