
EMILIA
La silla se movió sola, se arrastró sobre los viejos tirantes de pinotea.
El ruido del arrastre, se escuchó hasta en la cocina de la casa de la señora Paula.
Emilia dormía, pero su mente no.
ETERNA VIDA
Abrió y cerró los ojos.
Al día siguiente abrió y cerró los ojos.
El tercer día, en su habitación, abrió y cerró sus ojos.
Luego no los volvió a cerrar.

Miren says
9 septiembre, 2025 at 18:37Oh my God….una de misterio!!! 👏👏👏
Elizabeth says
10 septiembre, 2025 at 01:51Muy interesante la narrativa felicidades me gusta entre el misterio y el terror 👏👏👏
Elizabeth says
10 septiembre, 2025 at 01:53Muy interesante la narrativa felicidades me gusta entre el misterio y el terror 👏
Ana Reyna says
10 septiembre, 2025 at 04:56Excelentes textos Gustavo Bianchi.