
Las propias señales son contradicciones, pues cuando te busco no te encuentro, cuando te hallo no estás, desatando mi cordura que no mi locura. Desencantada en un sinsentido, en un absoluto despropósito…
Patricia Delgado
I
Vienes para irte, te vas para volver.
Subes para bajar, bajas para subir.
Sales para entrar, entras para salir.
Inquieto y loco el corazón que la mente no consigue entretener.
II
Un grito de alegría que esconde un lamento hondo. La lentitud que esconde la velocidad de un corazón a ritmo de cajón flamenco y palmas. Un mar que calma y quema. Una tierra donde con un “adiós” se sella la promesa implícita de un “hasta luego”.
III
Frente a la incierta dicotomía que la cabeza nos hace tener, siempre nos guiará un corazón que al rumbo de latidos nos lleva a nuestro destino.
Rocío C Gómez
Aunque no exista consenso entre los científicos para resolver las contradicciones del corazón que el cerebro no sabe descifrar, la solución se halla en deshojar un ramo de margaritas: me quiere, no me quiere… es pura ciencia casuística.
Calila
Mirarte, no por mirar; solo por ver si tú me miras. Y con eso, arrancar mi día.
Ángel Salgado I
El cerebro frente al sentimiento más profundo del ser humano. La razón meditada luchando contra el latir del corazón.
Un leve bombeo que activa un flujo eléctrico que aumenta la velocidad en un bucle maravillosamente engranado.
La batalla de la vida, con sus contradicciones y sus luchas internas.
Ángel Salgado II
Salir o quedarse en casa…esa es la cuestión.
Ángel Salgado III
I
El cerebro me pidió prudencia; el corazón, incendio. Y en medio, yo, torpe soldado sin escudo, eligiendo siempre la llama.
II
Pensé con la cabeza, sentí con el pecho… y perdí en ambos bandos. Saber que aun perdiendo, has salido victorioso por darlo todo.
Nemesio Laverde
I
Asumo mis contradicciones, yo, que vivo en un camino trazado de manera exhaustiva, sin casi carriles laterales ni rotondas.
Asumo que me puede y asumo que sé sobradamente que no merece la pena…
II
Razón y corazón no siempre fueron de la mano… quizás nunca se acercaron y es que los sentimientos y el pensamiento, aun tomando, no suelen pegar ni con cola.
III
Me gusta pensar en caliente, me gusta decidir en caliente y equivocarme porque yo soy yo y mis errores que marca el corazón.
Juanma García
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