
El furor de un extraño ser. Una rosa negra. La lluvia en los pantanos. Y saber que jamás se encuentra quien debe. Viendo con ojos de otros aquello que no es. Cómo una sombra suspendida en un muro desgastado por los vientos sureños.
El que llama, ya no se encuentra. Huir, alguien lo dijo y lo hizo.
No somos más que almas en pura expresión artística.
Dale a tu corazón aquello que necesite para verte feliz frente al espejo. No existe simulacro más doloroso que ser quien no eres, sintiéndote un extraño en tu propio cuero.
Recuerda que el punto de llegada se encuentra desde donde partiste.

Gala says
20 enero, 2026 at 22:18Cuando el extraño ser dejó de ser extraño y la realidad se puso seria, fue más fácil refugiarse en la poesía de «ser fiel a uno mismo» que quedarse a ver qué se hacía con todo eso. Al final, parece que el que llama no se encuentra porque en realidad nunca tuvo la intención de quedarse.
Nora says
21 enero, 2026 at 16:11“Un texto intenso, poético y muy humano. Habla del desarraigo, del miedo a huir y de la necesidad de volver a uno mismo. Me dejó pensando.”
Rulos
Natalia Ricardi says
22 enero, 2026 at 00:00Ser fiel a uno mismo es el mayor desafío de los seres humanos. ❤️