
El reloj marca
el tiempo que ya no esta.
Puedes cruzar el mar
ver la luna y más allá.
Solo te encontrás
inexistente en el pasado.
Observas,
el tiempo ausente.
Mientras el sol
brilla entre tus manos,
tu corazón late y pulsa
como un reloj desintegrado.
Y solo te ves
en sus ojos.
Quizás no sos vos.
Si no el paraíso
en el fondo del mar.
