
Mientras miras al horizonte por primera vez, yo, no puedo quitar mi mirada del brillo y la ilusión que desprenden tus enormes ojos.
Ángel Simón
Un paseo con el día marchitando, una parada frente a las olas que se duermen y al frente, el Sol que se despide dando paso a la noche. Llegará la Luna…
Ángel Salgado I
Ojalá poder pintar un atardecer para ti, trazo a trazo dibujar sus luces oscureciendo a la sombra. Ojalá vivir contigo, de nuevo, un atardecer en la playa.
Ángel Salgado II
I
El sol dejó su último aliento entre tus barquillas prometiendo un mañana, como siempre, como nunca…
II
Y me tatué la calma.
De tu mar, de tu brisa,
De tus arenas, de tus quemas.
Y me tatué, en mis carnes, tu calma.
Y me tatuaste, en mi alma, tu huella sagrada: Libertad se hace llamar.
III
Oro fundido en las nubes.
Plata en tu extenso mar.
Bronce de tus orillas.
La tarde se detiene, te mece.
Suave bamboleo.
Rocío C Gómez
I
Pasan más horas sin miramiento, se desvanece el día poco a poco y los últimos ratos de sol se cuelan por la ventana, dejando ver las pequeñas partículas de polvo que vuelan por la habitación, afuera de la venta todos ignoran que la casa yace en silencio
II
El sol se pone entre la algarabía del día, los colores amarillo, anaranjado y rosa pintan el cielo cual pintor en su mejor momento de inspiración, respiro hondo… Un día más o un día menos…
Manuela Sánchez
Cuando caía la tarde Julia buscaba esa línea roja que separa el horizonte. La hora bruja la llamaba, se acurrucaba en la hamaca y veía como se ponía el sol. Su abuela le había contado que ese era el momento en que aparecía el verdadero amor. Y aún lo esperaba.
Calila
Que el sol se despida así, todos los días. Regalándome sus anaranjados colores, su grandeza apagándose, lenta, sin prisas, cual caricia. Ese atardecer que me hace respirar profundo para, simplemente, seguir…
Patricia Delgado
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