
Se presentaba el Sevilla FC en Riazor con enorme ilusión y cautela ante el, hasta ahora, equipo revelación de La Liga. Un Deportivo invicto y con un Aubameyang en racha.
García Plaza movía fichas con respecto al once que ganó al Valencia. Daba la titularidad a Fofana en el centro del campo y Guridi de enganche. Repetía con los últimos fichajes del mercado, Correia y Stassin. Acompañados de los ya habituales Vlachodimos, Juan Iglesias, Kike Salas, Castrín, Suazo, Agoumé y Sierra.
La primera parte fue de tanteo, con ambos equipos más pendientes de no cometer errores que de crear grandes ocasiones de gol. El Sevilla con una presión alta y recuperando en campo rival, sin llegar con peligro.
Tras el descanso, fruto de una anticipación de Kike Salas, llegó el primero de la tarde. El canterano asiste en largo a Stassin que deja por los suelos a su par y tras encarar remata fuerte al palo largo, el rechace le cae a Sierra, que seguía la jugada ñ, y con la derecha, medio mordida, remataba haciendo el 0-1 en el minuto 52.
Pocos minutos después y, de nuevo con Miguel Sierra como protagonista, llegaba la expulsión de Angeliño por un pisotón en el gemelo sin posibilidad de disputar el balón. Amarilla corregida por el VAR.
Tras el gol y la expulsión, tu/mi/nuestro Sevilla comenzó a hacer más grande el terreno de juego, con grandes transiciones y posesiones largas, pudiendo haber sentenciado antes en los pies de Stassin
Destacando Agoumé, que junto con Fofana fueron dueños del centro del campo. El oficio de Iglesias, Castrín y Salas atrás. La calidad de Sierra y Correia, el hambre de Stassin, y la vuelta de Odysseas como seguro atrás cuando llegaron a portería.
Tres puntos más, para sumar 13 de 18. Quedan 30 para respirar. Qué siga el trabajo y que nadie nos robe nunca la ilusión.
Ahora a esperar el super Barcelona en Nervión. ¡A por ellos!
Deja una respuesta