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Ojos que no ven…

La distancia… Esos kilómetros tan difíciles de recorrer en algunas ocasiones y tan necesarios en otras. “Huir es de cobardes”, pero a veces es la única manera de seguir viviendo.…

La distancia… Esos kilómetros tan difíciles de recorrer en algunas ocasiones y tan necesarios en otras. “Huir es de cobardes”, pero a veces es la única manera de seguir viviendo. Por determinadas circunstancias seguir en el lugar donde has estado toda la vida es insufrible. Vives atormentado, escondiéndote, con dos de los sentidos tan alerta, que el agotamiento nunca se va. Te levantas pensando en lo que te deparará el día, temiendo que vuelva a ocurrir. La incertidumbre ya te va trastornando, de manera que cuando llega el momento temido las fuerzas están tan debilitadas que es inevitable hundirse.

Cuando la oportunidad se presenta, no lo piensas ni un segundo y te vas. Y es durante el viaje cuando lamentas abandonar a los seres queridos que se quedan con sus propios sufrimientos pero a la vez, sin darte cuenta, ya está empezando a cicatrizar tu corazón. 

A kilómetros de distancia no existe la perturbación, sólo los recuerdos que con el tiempo, “el tiempo lo cura todo”, dejan de atormentarte. Es como si también ellos hiciesen un viaje por todo nuestro cerebro y acabasen morando en el rincón más impenetrable de nuestra cabeza. Consigues dormir tranquilo y enfrentarte al día a día con fuerzas renovadas, vivir tu propia vida y ser feliz. Pero entonces llega la añoranza de tu familia o de los grandes amigos que están deseando verte y decides volver. Serán sólo unos días, una pequeña visita. Cuando llegas todo está tal y como lo dejaste, nada ha cambiado, nada… La perturbación también sigue ahí y los recuerdos arrinconados han recorrido la distancia contigo. Te das cuenta que el tiempo no ha curado una mierda y que sólo la distancia ha mitigado tu dolor. Sólo la distancia te permitirá ser feliz…

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Comentarios

2 respuestas

  1. Avatar de Melva Hernandez
    Melva Hernandez
  2. Avatar de el filosofo
    el filosofo

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