Santa Ángela de la Cruz, escribió en su (carta anual 1916):
“La pobreza, llevada a su mayor perfección, pone al alma en una desnudez tan completa de lo terreno, que parece que no toca con los pies a la tierra.»
Todo esto viene, a lo visto en la J.M.J.
Soy católico y creyente del que murió en la cruz, pero desgraciadamente no entiendo qué significado tiene reunir a tantos miles de jóvenes para ver al Papa.
Dicen que el Papa es el representante de Dios en la tierra, pues bien, cuando veo el pedazo de anillo que lleva en su mano derecha y la cadena con esa cruz que lleva colgada de su cuello, me acuerdo de esos pobres misioneros, que dejan su vida en África por darle una educación a tantos niños que no tienen ni agua para poder beber y que gracias a esas personas que para mí si son “verdaderos Santos” lo van consiguiendo.
Gracias a ellos, pueden llevarse un pedazo de pan a la boca y afortunadamente y gracias a su gran labor y por supuesto su relación tan cercana a Dios, existe la esperanza de que un día, todos vivamos un poco mejor.
Cuando en la misa que celebra el Papa, lo veo levantar el Cáliz donde está la Sangre de Jesús, y veo cientos de reflejos de colores, gracias a las piedras preciosas que tiene incrustadas, pienso en los cáliz que utilizan esos pobres misioneros, donde “Jesús, casi seguro que se encuentra más a gusto”.
Porque Jesús, luchó por la igualdad entre todos los hombres de la tierra, dándole un sitio privilegiado a los pobres.
Ese gasto tan absurdo, en comidas, en llevar tantas imágenes de toda España para pasearlas por las calles de Madrid, los confesionarios que tuvieron que hacer, cuando realmente para confesarse no hace falta nada más que los representantes de Dios en la tierra (Sacerdotes) y los pecadores, cara a cara, sin necesidad de tener que fabricar esos artilugios, y que con el dinero que han costado, podrían haber comido muchas familias que en estos momentos, lo necesitan y que verdaderamente sería algo que a Dios, le habría gustado.
Por eso no entiendo, que se derroche tanto dinero.
Si se le explica a la juventud, el gran problema que existe en tantos países pobres, ¡no lo entenderían mejor el porqué vino Jesús a la tierra y el porqué murió en la Cruz!
Verdaderamente mientras veía por televisión el lujo tan grande en las calles de Madrid y lo comparaba con esas parejas de monjas de Santa Ángela, vestidas con esas ropas con cuarenta y tantos grados, caminando en dirección a cualquier casa donde vive una persona enferma y las que gracias a sus enormes sacrificios pueden tener sus últimos días, un poco más tranquilo, me quedo perplejo. Entonces empieza mi gran dilema: ¿Por qué luchan esos pobres misioneros, cuando sus jefes derrochan tanto lujo?
Tiene sentido el sacrificio, de esas pobres monjas, cuando sus jefes para cualquier acto que realizan, su zona siempre está cubierta para librarse de la lluvia y del sol y que el resto de las personas, sufren sin casi ninguna protección.
La Exquisitez en las comidas del Papa, de Obispos y de Cardenales, cuando hay congregaciones donde hay veces que algunos de sus miembros, se quedan sin comer por dárselo a cualquier pobre.
Dicen que la celebración de la J.M.J. ha dejado mucho dinero al País, ¿pero se les dará aunque sea un poquito de ese dinero, el destino que tantos pobres esperan?
A Dios, le gustará , si verdaderamente se consigue.
Cuando vemos tantos hermanos necesitados, sentimos la invitación de Dios:
“Pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que estaban echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: seguidme”.
(Marcos 1. 16-17)
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