Os pongo en antecedentes para que lo entendáis: martes, Velá de Santa Ana, calle Betis, Triana.
Un grupo sano de amigos de lo más variopinto disfrutan de una noche fantástica de risas, refrescos, cervezas y sus correspondientes sardinas y montaítos, acompañado de una vista inmejorable y unos aromas de jazmín que te quita el hipo.
Todo transcurría con absoluta normalidad. Con anterioridad, un concierto de Siempre Así que deleitó en el Altozano a todos los presentes con sus canciones más famosas…
Al marchar para la calle Betis nos cruzamos con Juan Ignacio Zoido y Curro Pérez rl cual de para a saludar ya que hemos coincidido en varios eventos. Todo perfecto…
Continuaba la noche entre risas y tertulias hasta que las lonas se echaron abajo para cerrar. Y aquí es donde comienza el esperpento.
Una patrulla de la Policía Local nos echa, literalmente de la calle Betis y sus bocacalles con la excusa de que pasa el camión de la limpieza.
Sus malas artes y su forma de arrasar la calle me recordaron esas palabras de los viejos del lugar cuando en otra época corrían delante de los grises.
No llegaron a las manos, gracias a Dios, pero la formas de expulsar a los que allí estábamos tenía poca razón de ser. No permitían nada, «fuera, fuera y fuera de la calle» eran sus únicas palabras cuando lo único que hacíamos los que allí quedábamos era irnos lentamente entre besos y abrazos de despedida…
Lo mismo les daba cuál fuera tu dirección de regreso, por ahí porque ellos así lo habían decidido o simplemente porque cumplían órdenes de un ser superior.
Lo cierto y verdad es que la impresión era la de regreso a tiempos peores y la sensación de que éramos unos delincuentes.
Desde La Morada transmito mi inquietud y dolor por tal acto.
Deja una respuesta