Nuestros relatos
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Sí a la vida, mujer
Noa se encontraba frente a la ventana, mirando la ciudad desde su apartamento en el quinto piso. La lluvia golpeaba suavemente contra el cristal, creando un murmullo que parecía arrullar el caos en su mente. Tenía 38 años, y a pesar de que su vida parecía estar resuelta en papel—una carrera estable, una relación que…
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Fluir
El camino interminable del alma nos lleva desde su nacimiento hasta el infinito interminable del tiempo. Esos pasos pausados, interfieren en vivencias de los opuestos con matices inconclusos de ciertas determinaciones indeterminadas. Un juego progresivo, donde la lentitud, en periodos pausados reina en absoluta calma. Las interferencias imposibles de eludir, existen a pesar de nuestra…
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El camino
Me enfrento a ti, temeroso, por el respeto.Me siento frente a ti, y aún con las ganas intactas, siento como los nervios me devoran. Curioso cómo es ésto de la ilusión, de tener ganas de hacer algo perfecto y que el agobio no te deje disfrutar del camino. Nervioso por llegar y ver el resultado.…
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Abanico de papel
Un abanico formado por varillas de poemas para refrescar el alma y aliviar el tormento. Balcones Pobre balcón abierto,abandonado a su recuerdo.Futuro, el suyo, incierto,en un mundo poco cuerdo. Detalles en su baranda forjada,puerta de tallada madera.Historia viva ya olvidada,todo sucumbe a la cartera. Antigua casa de barrio ciudadano,vendida sin respeto al alquiler villano. Ruinas…
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Sevilla recreada por la IA
Un desafío fascinante se debatiría en el Congreso de Expertos de la hispalense. Tan solo el título apuntaba maneras: “Sevilla recreada por la IA”. ¿Acaso esta loca combinación de algoritmos, verdaderamente, podría imitar la inteligencia humana? Todo daba comienzo con el plano de la ciudad, Olavide por excelencia, primera cartografía que reproduciría la ciudad de…
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El susurro del corazón
Carmen siempre había sentido que el mundo no comprendía la fuerza silenciosa que la habitaba. Desde pequeña, había sabido que su intuición era su guía, pero nadie parecía darle importancia a esa voz que susurraba en su interior. La gente la llamaba soñadora, excesivamente sensible, a veces incluso excéntrica. Pero lo que no sabían era…





