Tal cual suena, me siento estafado.
Llega un buen día la aplicación de mensajería y me advierte que me quedan 14 días para la expiración de no sé qué y que dejaré de poder usarlo. Otras veces ya ha pasado y se ha renovado solo y no me ha costado ni un duro.
Pues los días pasaban y la advertencia se mantenía sólo que con una cuenta atrás sospechosa.
Llegó el día y cuando pensaba que se volvería a renovar, como las veces anteriores, me dice la aplicación que «nanai de la china». Tras unas horas pensándolo, decidí hacer mi primera inversión en el Google Play y comprar la aplicación.
La ruina que me ha metido en el banco es incuestionable ya que he perdido 0,89 céntimos de euro, lo cual para mí y mi forma de actuar con las aplicaciones es un robo en toda regla. Pero más robo si cabe, cuando a los dos o tres días de hacer tal inversión, me entero que la empresa que gestiona dicha aplicación da marcha atrás y renueva a online casinos los usuarios la aplicación sin coste alguno. Y yo me pregunto, ¿he sido gilipollas y he picado? ¿me he adelantado y por correr he perdido tanto dinero? ¿alguien me va a devolver la cuantía que yo he regalado a los impresentables que gratuitamente nos permiten mantener conversaciones a diario y de forma ilimitada?
Mi mezcla de ironía y realidad absoluta no es más que un post que sirva de denuncia por mis 0,89 céntimos de euro y para reírme un rato de todos aquellos que consideran una barbaridad pagar esa cifra irrisoria por un trocito de sus vidas. Y si no, no uséis el Whatsapp durante un sólo dís y ya me contáis.
Deja una respuesta