Palabras mágicas: Ventura

La positividad se desborda y se entra en un estado pletórico colmado de ilusiones. Salir a deshoras y entrar también. Son tiempos de ventura. Época maravillosa que habría que vivir…

La positividad se desborda y se entra en un estado pletórico colmado de ilusiones. Salir a deshoras y entrar también. Son tiempos de ventura. Época maravillosa que habría que vivir más de una vez. Llamémoslo adolescencia…

Patricia Delgado


I

«¡Déjame que te lea la buena ventura!», me pidió. No me hacía falta saberla. Ya habías llegado a mi. 

II

La ventura le llegó. No me extraña: el que trabaja, siempre termina hallándola.

III

El desdichado de mala ventura se topó con la buena. ¿Sería cosa del efecto mariposa?

Rocío C. Gómez


En la taquilla de la Alhambra me asaltó una gitana para leerme la ventura. Por unas monedas podía conocer mi futuro, pero las líneas de mi mano no contaron nada que no conociese. Mi vida no iba a ser emocionante, no me esperaba ninguna hazaña a lo James Bond.

Arancha Naranjo


Tú llámalo como quieras, a mi me gusta decirle felicidad.

El Mendigo


I

No hay ventura sin aventura, ni moldura sin su pintura.

II

Celebremos juntos lo logrado, que la fiesta no termine.

Mira qué equipo hemos formado, qué éxito el alcanzado.

Brindemos con y sin locura por este maravilloso momento de ventura.

III

Espadas, piratas, barcos enemigos, cañones, oleaje, kraken, ¡al abordaje!

Me parece que me he confundido de palabra…

IV

A

.

.

.

Buenas tardes, palabra, ¿se le ha caído una A?

V

-Déjame que te eche las cartas, gitana y te lea el futuro.

-¿El futuro? Léeme mejor los Microrrelatos de La Morada y ponme un botellín

VI

Bienaventurados decían…

Juanma García


Aventura que terminó en Reconquista. Mi Ventura siempre tiene nombre, Sevilla.

Rey San Fernando


De todas, sin duda, la primera…las otras películas del detective Ace Ventura no me gustaron tanto.

Ángel Salgado I


Con la suerte como amiga,
de la mano de la fortuna
recorre el mundo repleto de dicha
mientras vive felices aventuras.

Ángel Salgado II


«-¡Decid a mi mujer y a mi hija que no he vivido mayor ventura que haberlas conocido!!!»

Así decía Rodrigo mientras lo conducian al cadalso.

Mientras, el alguacil pregonaba:

«Por orden de nuestro Rey, se condena a Rodrigo de Torres y Sánchez a colgar del cuello hasta la muertel!!!»

La Renacida


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