escritura

  • Microrrelatos de las contradicciones

    Microrrelatos de las contradicciones

    Las propias señales son contradicciones, pues cuando te busco no te encuentro, cuando te hallo no estás, desatando mi cordura que no mi locura. Desencantada en un sinsentido, en un absoluto despropósito… Patricia Delgado IVienes para irte, te vas para volver.Subes para bajar, bajas para subir.Sales para entrar, entras para salir.Inquieto y loco el corazón…

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  • Gabriela

    Gabriela

    Preparé un café negro intenso en la misma cafetera roja de los últimos años. Lo serví en una de las tazas con el escudo de Rosario Central que guardo dentro de un stand vidriado; me aproximé a la mesa rectangular de madera oscura del comedor y encendí el velador de pié sin tulipa. Me senté…

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  • Tinta roja

    Tinta roja

    —S., si te gusta escribir, escribe.—¿Pero con qué?.—Con lo que tú quieras, aunque lo más común es usar bolígrafo o teclado. Un boli es lo suyo.—¿En qué se diferencian?—Con el primero vas más lento, pero viene de antiguo y en el día a día se usa con frecuencia. Lo del teclado, ya te lo explicaré…

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  • La Maldición

    La Maldición

    Nació en buena familia y en tiempos de prosperidad, rara vez le faltó cubrir alguna necesidad, y de ser así, siempre se trataba de algún vulgar capricho. Durante su niñez, se entretuvo rodeado de juguetes que fueron forjando su imaginación. Horas interminables mezclando fantasías dentro de un universo inalcanzable, repleto de valores, entretenimiento y diversión.…

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  • Carta blanca

    Carta blanca

    – S., si te gusta escribir, escribe. – ¿Pero y de qué? – De lo que tú quieras. Tú me envías lo que te apetezca. – No lo tengo claro. Me surgen algunas ideas, pero no tengo un tema específico. – Que no importa. Si te gusta escribir, escribe. De lo que sea. Sobre lo…

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  • Microrrelatos del árbol tatuado

    Microrrelatos del árbol tatuado

    Estábamos muy enamorados. Por las tardes íbamos de la mano por la ribera del río. Un día me llamó para decirme que había tatuado nuestros cumpleaños en el árbol, pero en realidad eran los números con los que había ganado en la primitiva. No volví a verlo. Calila Ver nuestras iniciales dentro de un corazón,…

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