Microrrelatos
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Microrrelatos de la desidia
En el barrio se sentía la desidia. El parque estaba salvaje: hierbas altas, rosas sin purgar, árboles sin regar… Alguien dijo que era la moda de dejar hacer a la naturaleza su antojo, pero Carlos puntualizó que era dejación de funciones o más bien el escaqueo de dinero. Calila ISe le pudrieron las plantas, el…
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Pardela
La vi hermosa con las alas abiertas, colgando del techo por un alambre. Una pardela en el museo de Historia Natural. Entonces el apodo que nos daban me resultó elegante, los pardelas, pero Claudia me explicó que en el pueblo se usaba para los cortos de entendederas. No hay piedad. Calila Volar bien alto, más…
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Microrrelatos del Retiro espiritual
No sé si es cuestión de oído o de atención, pero Jacinta y yo no nos entendemos. Ella propone un retiro espiritual y yo aparezco por el parque del Retiro a disfrutar de los paseos en barca y de la feria del libro en primavera. Calila IMontañaSubimos sin hablar. El silencio nos envolvía más que…
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Óxido
Íbamos de vacaciones en familia a una casa rural. La llave no giraba. El óxido había corroído la cerradura y era imposible abrir la puerta. Marta quería llamar a un cerrajero. La tía Pruden la paró, sacó de su equipaje un aceite y pudimos entrar. Pruden y sus maletas enormes. Calila ILa edad, eso que…
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Ñoño
IEsas demostraciones de amor tan exageradas como falsas, porque nadie quiere tanto como quieren hacer ver. Cariiii, gordiiii, amooooor,.. IINada más ñoñoque escribir cosas de amor.Al rabillo de tus ojos,a la sonrisa sin dolory al volumen de tu moño. He conseguido no rimarlo con coño. Juanma García En una concentración de coleccionistas de cómics, entre…
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Microrrelatos del apagón
No me di cuenta de la gravedad del asunto, hasta que tuve que coger la bicicleta de vuelta a casa. Trece kilómetros sorteando vehículos debido al apagón. Al llegar, la ovación. Aplausos desde las ventanas. Creía que el barrio me quería, pero Manuela dijo que se había restablecido el suministro. Calila ISe apagaron las luces…





