Microrrelatos
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Xenobiótico
Fuiste lo xenobiótico, lo ajeno,lo extraño.Lo que no necesitaba para vivir pero quería.Ese helado de chocolate que deseaba y con el que tantas veces pequé, a pesar de mi dieta.Y que cada día me prometo olvidar. La Renacida De nombre Xenén. Metro noventa de estatura, albino, su principal característica era su exotismo, así que lo…
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Microrrelatos de la reja
Era un pillo. Sabía donde esconderse del calor. Saltaba ágil y se encaramaba al alféizar de la ventana a través de la reja. En el convento ya lo conocían y la novicia lo esperaba con un cuenco de leche y pan migado. Era el gato más mimado del barrio. Calila I Tras los barrotes, no…
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Valiente
A Juan el grado de valentía se le suponía, porque nunca le vimos dar pruebas. Suerte que se libró del servicio militar. En las excursiones al bosque el menor susurro le asustaba. Sin embargo su mujer sostenía que no había otro como su Juan de valiente. El amor es ciego. Calila Poner un pie en…
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Microrrelatos de la Fontana de Trevi
Se trataba de una abuela errante. Quizá eso podría disculparla. Extendía su ingenioso artilugio, sin aspavientos, diligente. En segundos se hacía con su motín diario. Los euros arrojados a la suerte, en aquella grandiosa Fontana de Trevi. Patricia Delgado I Ella lanzó la moneda con rabia, no por pedir un amor, sino por olvidar uno que la desdibujó. La Fontana brilló, indiferente. Roma aplaudía besos,…
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Untuoso
Todo resbala. Las palabras, los compromisos, los ideales. Todo envuelto en una capa de brillo fácil, de gestos calculados y sonrisas de escaparate. En esta sociedad untuosa, lo verdadero no se adhiere: se desliza, se pierde, se olvida. Como si la autenticidad diera alergia. Nemesio Laverde Decidió escapar de esa calor untuosa llenando la bañera…
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Microrrelatos del cirio abandonado
Y pasando por el callejón, vio a aquel cirio dejado caer junto al contenedor de basura. Estaba casi intacto, casi perfecto. Lo llevó a casa y lo cortó en 10 trozos iguales. Ya tenía velas para «la noche de las velas» de su calle. La Renacida Alguien había dejado un cirio abandonado. Entonces Carlos empezó…




