Me asomo a la caja tonta, en estos tiempos más tonta que nunca, y veo un Estadio, supuestamente destinado a ser OLÍMPICO, y en él un montón de personas, que por supuesto, no llenan dicho recinto, y que se hacen llamar feligreses.
Al fondo, estás TÚ y me surge una pregunta:¿Qué haces ahí Madre?
Tu imponente porte, esa cara morena y esas lágrimas que reflejan los rayos de sol que entran por los techos del cielo de un lugar destinado al deporte. ¿Por qué te hacen esto, Madre?
Hoy, 18 de septiembre el Papa Benedicto XVI tiene a bien mandar a uno de sus secuaces para Beatificar a una mujer, por lo que he escuchado madrileña, por lo que he visto muy querida por las Hermanas del convento. Perdonen mi ignorancia, pero ¿por qué me surgen tantas preguntas sobre esta mujer y ninguna duda sobre Sor Ángela?
Sor Ángela, siempre estuvo en boca de todos los sevillanos, y siempre lo estará…era diferente.
Esta mujer, ya Beata, fue sucesora de Sor Ángela. ¿Cabe alguna duda de que sea una buena mujer? Pero, ¿el resto de Hermanas del Convento que dan sus vidas a los pobres no se merecen ser Beatas y posteriormente Santas? Supongo que esto es consecuencia de la política que rodea todos estos temas. ¿Los culos sucios de los enfermos que limpiaba María de la Purísima son más valiosos que los que limpian cualquiera de las demás hermanas? Una pena…
Y vuelvo al tema que realmente me trae a mostraros mi más sincera y rotunda indignación, Beatificaciones aparte. ¿Por qué está La Macarena en un recinto nada apropiado a su grandeza? ¿Por qué un grupo de hermanos de la tribu macarena, por pertenecer al clan supremo de mandato, se permiten el lujo de sacarla a Élla y llevarla a ningún sitio?
Se escuchan por las calles de Sevilla, críticas a la tribu amarga y silenciosa de San Juan de La Palma, por no participar de este evento. Perdónenme, éllos con gran sapiencia, responsabilidad y saber hacer, se han negado a mandar a sus Sagrados Titulares a ningún sitio, a celebrar algo que no va con ellos por mucha devoción que esta buena mujer tuviera.
Otra duda me surge, si en vez de estar presente La Macarena, oigan bien, La Macarena, ésa que es la Reina, la Madre, el Faro, la Luz de los sevillanos, hubiese estado presidiendo el Acto una imagen que no tuviera esa devoción, ¿Habría ¾ de entrada en el estadio “olímpico” para asistir a la Beatificación de esta buena mujer? Todos sabemos la respuesta.
Queridos hermanos pertenecientes a las Juntas de Gobierno de nuestras tribus cofrades hermanas, volvamos a ser lo que fuimos, como dijo Blas Infante, dejémonos de fiestas, de salidas sin sentido y de JUGAR con la devoción de los fieles para su regusto personal y llenar sus respectivos pechos con medallas de aire. Una hermandad no es más seguida por las veces que salga a la calle, ni una imagen tiene más devotos ni por sus enseres, ni por el número de flores de sus exornos ni por las chicotás vacías que no van a ninguna parte. Una imagen como Élla, me atrevo a decir que no debería salir ni en Semana Santa, que no le roce ni el aire allá por la Amanecía de cada Viernes Santo.
Para terminar, no me quiero olvidar de la mía, de mi tribu. ¡¡¡Cuántos errores cometemos!!! ¡¡¡Cuántas veces tendremos que pedir perdón!!! Más de lo mismo, capricho de muy pocos, ¿consultarle al resto de hermanos? Para qué…
“Como esto es mío, piensan los ingenuos, no se hable más tal día a la calle a pedir por no sé quién…” Básicamente esas fueron las palabras de un Hermano, el mayor de todos, porque así lo ha querido Él. Pues nada, a pedir por unas personas que nadie conoce, que por supuesto nadie duda que están necesitados, y yo me vuelvo a preguntar, ¿en Sevilla no hay perdonas necesitadas, muy necesitadas?¿En Andalucía no hay personas necesitadas, muy necesitadas?¿En España no hay personas necesitadas, también, muy necesitadas? Sí, claro que las hay, pero pedir por ellos no vende, no hay publicidad detrás. Aprovechamos, como ha hecho la Iglesia toda su vida, y aprovecharnos de los más necesitados, anónimos y desconocidos todos, de Haití, para llenar nuestros pechos de medallas…”Po pa ti esas medallas…”
Perdonen la falta de imagen para acompañar el escrito pero Una, porque no se merece estar en un escrito tan duro, y la otra, porque no me apetece, hacen que este post se transforme en una sucesión de palabras críticas que sólo servirán para que este guerrero se lleve algún palo. Me apunto esta, otra batalla perdida…