Desgraciadamente tenemos que volver a insistir en peticiones Urgentes, que necesita Sevilla.
Si el otro día fue la fuente de la Plaza de la Encarnación, ahora denunciamos a quien corresponda, sobre la gran suciedad y abandono -¡No entendemos el porqué!- de dos estaciones sevillanas, una es la de “Plaza de Armas” que con tantas fanfarrias se inauguró -¡claro que fue debido todo al gran entusiasmo que nos proporcionó la Expo del 92!-
Ahora como el sueño se acabó, que importa cómo se encuentren los ciudadanos la estación, y el gran abandono en la que se encuentra.
Es vergonzoso que los cientos de ciudadanos que obligatoriamente necesitan de su servicio, se vean algunos desorientados, porque los “paneles” indicativos no existen, tienen que orientarse preguntando a otros viajeros. Si tienen la suerte de que a la persona que le pregunten es viajero habitual, te podrás dirigir correctamente al andén correspondiente.
Si por el contrario te ves obligado a orientarte por lo que anuncian a través de la megafonía -¡Lo llevas claro!- Te pueden mandar tranquilamente al sitio totalmente opuesto al deseado.
Si por mala suerte, necesitas visitar los servicios, remángate bien los pantalones antes de entrar, porque los charcos existentes, ¡Posiblemente de orín!, Inundaran tus pies.
De pegarte a la pared, ¡Ni se te ocurra!, te puedes quedar pegado a ella como si fuera un imán.Para poder combatir un poco el olor tan “asqueroso que hace”, recomendamos llevar un alfiler de madera (de los que se usan para tender las ropas) para que momentáneamente te lo pongas en la nariz, para evitar el posible mareo, con el correspondiente batacazo.
No intentes sentarte en los bancos -¡si estás cansado te jodes!- porque lo normal es que termines con el “culo” en el suelo. Y encima de la tortilla quemada, te cuesta 2O céntimos la broma.
De la otra estación, la del Prado de San Sebastián, que te puedo contar, si van las dos estaciones cogidas de las manos en dirección al “fango y la porquería”.
En fin, después de la larga lista de deficiencias que nos encontramos en las dos estaciones ¿Tendremos alguna vez los ciudadanos, el servicio del personal adecuado, estarán las estaciones limpias y debidamente señalizadas, tendremos por fin las estaciones que nos merecemos, a pesar de no celebrarse ninguna Exposición?
Como dice el refrán ¡Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer!
Pues yo le contesto, ¡Un mojón de a kilo! Para el refrán.
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