Una nueva presencia femenina se vislumbra en La Morada.
Vieja Atenas….
Adel, Adele, Ethel -como quieran llamarla- es la reencarnación de Artemisa, diosa virginal de lo salvaje, las fieras, del terreno virgen, de los nacimientos…
Su nacimiento en La Morada se verá muy pronto. Élla, encarnada con sus flechas moradas nos traerá sus escritos y a nadie dejará indiferente.
Élla, otra guerrera para la Morada, capaz de llamar a las más terribles fieras salvajes por su nombre, nos contará sus sentimientos más profundos, sus sensaciones y todo lo que le conmueva sin tapujos, de forma natural.
Su nombre, Adeyi, procedente de sus dos sobrenombres, el que parte de su grandiosa y ancestral procedencia y su sobrenombre más terrenal.
Comparada con la mismísima Selene, diosa Luna, pertenece desde hoy a una tribu de filósofos, guerreros, maestros de la navegación y del arte que desean la felicidad ante todo y que le dan la bienvenida a la nueva «miembra».
Bienvenida a tu Morada y las palabras son tuyas…