Microrrelatos del reloj

El sonido que nunca acaba,arranca la melodía del tic tac.Perfecta máquina, ¡cierra la jaula!que nunca nadie podrá controlar. Empeño a raudales en su conquista,derrotas infinitas sin pelear.Ilusos fuimos, somos y…

El sonido que nunca acaba,
arranca la melodía del tic tac.
Perfecta máquina, ¡cierra la jaula!
que nunca nadie podrá controlar.

Empeño a raudales en su conquista,
derrotas infinitas sin pelear.
Ilusos fuimos, somos y serán.
El tiempo sigue su caminar.

Ángel Salgado

Fotografía de Jonathan Zamudio

Implacable, incontrolable, inaccesible, calculable e incalculable a la vez, intratable, impredecible por muy constante que seas…

Ya lo dejó escrito el filósofo poeta envenenado: en el mundo solo manda el impecable emperador, el bandolero, el verdugo justiciero…

Y hay la que lías cuando te acabas…

Juanma García

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