
Él humedeció sus labios con los suyos empapados y su dulce sabor, es el placer en su boca. Recorrió cada poro de su piel con las yemas de sus dedos.
Dos cuerpos en uno o solo uno en la imaginación del otro.
El observó sus ojos ausente, escuchó su silenciosa respiración en sus oídos y sus gemidos del alma perforaron su pecho agitado. Y el inmaculado momento posterior.
Quizás jamás estuvo presente en el octavo «A».

Eli says
28 agosto, 2025 at 22:24Ufffff como me enciendes. Me descontré. . . mi mente se fue a esa habitación contigo.
Sylvie says
28 agosto, 2025 at 22:43Excelente narrativa, no sólo aquí, sinó en todos los cuentos de este escritor.
Maravilloso!
Miren says
29 agosto, 2025 at 10:19Dos cuerpos en uno……nada más que decir!!
Maravilloso…como siempre
Nora says
30 agosto, 2025 at 00:21Felicitaciones!!! Me encanto, tiene mucha sensibilidad y un aire poético que atrapa, diferente a los que leí antes de este mismo autor. Tiene un estilo muy especial!!!