Microrrelatos

  • Chimenea

    Chimenea

    El humo brotaba de la boca de la chimenea, serpenteante. Algo en su interior se cocinaba sobre brazas ardientes… El aroma que Expedia hacia notar que ni era comida, aunque para eso serviría. Manuela Sánchez I Desde los tejados y las enaguas, un pequeño y curioso habitante observaba el bosque de chimeneas que refulgía a…

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  • Bocadillo

    Bocadillo

    El timbre no sonaba, yo me moría de hambre y la maestra no dejaba de explicar, que si las agudas, las llanas y las esdrújulas. Cuando dice mi nombre en alto y me pregunta ¿bocadillo? ¿Qué iba a responder yo? Pues de chorizo. Todos se rieron y Luisito dijo “llana”. Calila I Entre sus manos,…

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  • Microrrelatos de la música callejera

    Microrrelatos de la música callejera

    I Paseando por la ciudad nazarí, un ritmo me atrajo por los callejones. El rasgueo de la guitarra era un embaucador, despistó a mi corazón y sustrajo mi atención de mis quehaceres. Ese hombre, sentado en la escalinata de la catedral, cantaba una tonada que nunca había escuchado pero se me hacía familiar, una canción…

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  • Aparador

    Aparador

    Frente al aparador, me encuentro contigo, donde se pierden los recuerdos que no guarda el olvido. Ángel Salgado I Llegó el día que nunca quisimos esperar, tocaba recoger todo y empezar de nuevo en otro lugar. Con el camión en marcha completamente cargado, quedaba el aparador de la abuela por bajar. Un sexto piso sin…

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  • Microrrelatos de las nubes

    Microrrelatos de las nubes

    Las nubes amenazaban tormenta. Decidí quedarme en casa en lugar de ir a bañarme. Me dediqué a hornear magdalenas y trabajar. Por la tarde asomada a la ventana, veía a los bañistas regresar exhaustos y divertidos a sus casas. Ni una gota de lluvia. Y yo demasiado precavida. Calila La levedad del ser. Un bramido…

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  • Zalamero

    Zalamero

    Me sentí observada.El bebé me miraba fijamente mientras yo leía mi libro y tomaba una caña.Empecé a sonreír y el bebé sonrió.Arrugué la nariz y soltó una carcajada.Y justo cuando empezaba a plantearme raptarlo, su abuela se puso de pié y le dijo…:»¡vámonos ya, zalamero!!!» La Renacida Falso es tu amor, a pesar de ser…

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