
Frente al aparador, me encuentro contigo, donde se pierden los recuerdos que no guarda el olvido.
Ángel Salgado I
Llegó el día que nunca quisimos esperar, tocaba recoger todo y empezar de nuevo en otro lugar.
Con el camión en marcha completamente cargado, quedaba el aparador de la abuela por bajar.
Un sexto piso sin escaleras…
¿Lo dejamos?
Ángel Salgado II
Siempre buscaré el compartimento secreto para conquistar tu mirada.
Ángel Salgado III
En el batiburrillo de la vieja casa del abuelo, aquel sobre el que hablamos a primeros de año, había un aparador antiguo.
En una tarde de agosto, lo saqué al patio porticado y con el ruido de la fuente morisca, decidí darle nueva vida.
Busqué papel sobrante de cuando ayudé a una amiga a empapelar su salón, tiempo ha…
Rescaté la pintura que guardé de pintar las puertas de una vecina.
Lijé, limpié, di manos y manos de protector, pintura y barniz.
Y una vez terminado, lo puse bien visible.
Que quién mirara por la reja de la puerta, percibiera su historia y su protagonismo.
La Renacida
Viví el vestigio de lucha de clases en casa de los abuelos.
Soñé guardar historias y recuerdos.
Di muerte a la realidad, presente en espacios sociales de consumo y disfrute a boca llena.
Camarero, un cochinillo asado, por favor. He oído que es la especialidad de aquí.
Apretado
Encontramos el segundo cajón del aparador lleno de dulces. De dónde los sacaba la abuela era un misterio, porque apenas salía a la calle. Si vivía en un asilo con habitación propia. Eso sí, explicaba sus empachos y sus problemas estomacales que el médico no era capaz de diagnosticar.
Calila
Un beso cariño. Buena estación de penitencia. ¡Espera! En el segundo cajón del aparador coge un sobrecito que te compré. Preciosas estampitas que harían las delicias de todo aquel que las recibiera. ¡Cofrades a la calle!
Patricia Delgado
La madre anunció que iba a comprar y le advirtió, como siempre, que no abriera a nadie.
«Si insisten», le dijo, «recuerda que hay una pistola en el cajón del aparador, debajo de los manteles»
Enrique de la Cruz
I
El aparador brillaba con copas heredadas, todas pulidas por manos de mujeres silenciadas por la tradición y esa cultura también heredada. Ella decidió que sus cajones ya no guardarían obediencia, sino recuerdos de luchas y nombres que nunca debieron quedar ocultos.
II
Frente al aparador, su abuela le confesó que los muebles también podrían considerarse jaulas. Ella, con 19 años, prometió convertirlos en altares de libertad, donde ninguna mujer quedara reducida a adorno.
III
Alzo mi voz contra el silencio,
Porque en mis manos cabe el futuro.
Aprendo a romper vitrinas viejas,
Resisto al peso de lo impuesto.
Amo la fuerza de mi nombre,
Derribo muros heredados,
Ofrendo mi verdad sin miedo,
Recuerdo: soy libre, soy yo.
Anita
Aparador
I
Aquel Niño Jesús que mi abuela guardaba en su peinadora siempre se quedará guardado en mis recuerdos.
II
¿Cómo puedo explicaros que estoy escribiendo estas palabras y me llega el aroma de aquel cajón?
III
Podría describirte aquel mueble como si fuera hoy mismo y no… ahora soy yo el que atisba alguna cana.
IV
¿Adonde irían aquellos pañitos de croché…?
Juanma García
I
El aparador de mi infancia aún guarda migas de pan y discusiones a media voz. En su carcomida madera reconozco el eco de un hogar que se rompía, pero también la ternura de una madre que nunca dejó de poner flores en lo alto.
II
Frente al aparador me descubro mayor: ya no soy el niño que lo abría a escondidas para buscar alguna moneda extraviada, sino el hombre que lo observa y entiende que los objetos también envejecen, cargando secretos que uno no siempre se atreve a contar.
Nemesio Laverde
Allí estaba, junto al marco del pasillo, no tenía ninguna luz que lo iluminase pero sus intrincadas formas y sus bellos relieves me atraían. La madera misma parecía más viva conforme me acercaba. La vajilla, iluminada con un fulgor antinatural, mostraba escenas de la historia. Un plato tenía grabado a Alejandro con su corcel. Una más relucía con insignias romanas y coronas de laureles. ¿Qué oscuro secreto tenía oculto el aparador? ¿Quién había capturado todos esos momentos?
Espectro errante
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