Nuestros relatos
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El Valle sin nombre – acto cuatro
ACTO CUATRO En Lya amaneció un miedo sin igual, uno que jamás lo abandonaría incluso el día de su muerte, lo sabía. » Yo no quiero morar aquí contigo, yo sólo he venido aquí por Mayo, porque tú me lo prometiste. « Le comunicó directo y con un ligero titubeo en sus manos, reflejo del miedo que esa criatura…
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El Valle sin nombre – acto tres
ACTO TRES El narrador sabe que el momento preciso del encuentro será en las lindes de la luz y la oscuridad que dividen a sus mundos, donde los colores son más hermosos, mezcla de ambos reinos que se erigen cada una con sus formas y sus sueños. Por eso lo ha esperado en ese lugar,…
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Libélulas: Amor eterno
En el jardín de los sueños,donde la naturaleza florece,vuelan con gracia y encanto,las libélulas, hermosas y leves.Sus alas, como cristales,reflejan los rayos del sol,mientras danzan en el aire,con movimientos llenos de pasión.Sus cuerpos, delgados y finos,se deslizan con elegancia,como pequeñas joyas voladoras,que adornan la danza de la esperanza.Con colores brillantes y vivos,pintan el cielo de…
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El Valle sin nombre – acto dos
ACTO DOS El pequeño cervatillo se despierta en medio de la cama de flores, sintiéndose ligeramente confundido, aunque no tiene respuesta para lo que sucedió, busca a Mayo, ella le dirá lo que pasó al haberse quedado dormido, pero no la encuentra a pesar de que su mirada desfila inocente buscando rastros de la floresta perdida. …
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Una Magna «enclicksada»
De repente me perdí en catorce metros cuadrados. Benditos metros cuadrados. La calle Betis atisba a lo lejos, complacida, es testigo de excepción, pues una vez más Sevilla luce preciosa ante tanto monumento. Fue entonces cuando mi nieto, embelesado ante tal despliegue, niega con su cabeza y afirma a su vez rotundo:Ya no quiero montar…
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El Valle sin nombre – Acto uno
ACTO UNO Un pequeño cervatillo albino había decidido dar un paseo esa misma mañana. Ni siquiera él, que había recorrido tantas veces los mismos senderos, sabía de la inmensidad de su bosque y aunque la aventura le aguardaba en cada rincón de ese hermoso paraíso, una idea de pronto lo asaltó, impulsada por sus sensibles papilas…





