Nuestros relatos
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Nuestros latidos
Cuando lo escuché por primera vez el miedo se apoderó de mí y no latido se disparó hasta el extremo de que mi reloj me avisó del exceso de frecuencia cardiaca. Cada vez que lo escuchaba se aceleraban los míos entremezclando sentimientos; los miedos, infinitos, y la alegría desbordada se amontonaban, trataban de compensarse buscando…
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Sevilla para los infantes
Érase una vez un superlativo y muy fértil valle en tierras andaluzas, bañado por el inconmensurable caudal del río Guadalquivir, que recorría sus caminos como una serpiente gigante gigante de piel brillante y plateada. Yo, Fernando,Rey y Santo, fui testigo de su esplendor mucho antes de que mis tropas pisaran aquellas benditas tierras. Me guiaba…
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Anda, no te tardes…
En Alfonso XII, un portón permanece cerrado. Un incendio, provocó daños en el coqueto atrio de San Antonio Abad. Quizá fue una de esas causas desesperadas pero no perdidas. Cual abogado de lo imposible, prestó su protectora asistencia entre llamaradas de fuego. El que perteneció al grupo de los doce, calmó la situación abanderando calma…
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Sí, quiero
Sí, quiero vivir la vida y disfrutar de cada instante. Sí, quiero visitar el mundo y descubrir que somos tan iguales como diferentes. Sí, quiero enfrentarme al futuro sin miedo a equivocarme de nuevo. Sí, quiero mirar al pasado orgulloso de lo que he conseguido y de todos mis fracasos. Sí, quiero volver a miraros…
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Pueblo para el pueblo
Oh, anhelados , yo, Fernando, Rey y Santo, desde el remanso de paz de esta urna que Sevilla me regaló cual morada, os verso exaltando mi gratitud y elogio. Aquende, a la data presente contempla este Rey, los corazones encendidos de mi pueblo, y es a este espíritu de concordia al que levanto ahora mis…
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La Reconquista (para infantes)
Mis muy anhelados infantes: Érase una vez, en el superlativo reino de Castilla, un Rey, a posteriori Santo, cuyo óptimo anhelo era la paz y la unión de sus tierras bajo el amparo de la fe. Ese Rey era yo, Fernando. Se versaba que, en el sur, yacía una ciudad de inconmensurable hermosura, que no…





